viernes, 14 de diciembre de 2018

El Brexit se complica

La Noticia:
El borrador de acuerdo sobre el Brexit ocupa 585 páginas en las que se desarrollan 185 artículos, tres protocolos y varios anexos… (elpais.com).

Comentario:
La noticia se refiere al borrador del acuerdo entre la Gran Bretaña y la Unión Europea. Debemos recordar que el Brexit está programado para el 29 de marzo del 2019 y la Gran Bretaña desea llegar a esa fecha con un acuerdo comercial. No estamos en un mundo en el que es posible aislarse y vivir en la total independencia, por muy nacionalista que suene.

El borrador fue preparado por el equipo de la Primera Ministro Teresa May y luego de ser consultado con los líderes británicos, fue entregado a la Unión Europea para su revisión y aprobación. Esto será a finales de noviembre. Hasta ahí todo parece una ruta normal. Pero resulta que varios miembros del gobierno, luego de conocer el borrador, han estado criticándolo y muchos han renunciado como protesta de que, desde su perspectiva, Gran Bretaña está ofreciendo demasiado.

Algunos puntos del borrador son los siguientes: Primero, Gran Bretaña ofrece (y pide) respetar los derechos de los ciudadanos, tanto británicos como europeos. Cabe recordar que en la Unión Europea existe libre tránsito de personas, por lo que muchos británicos han salido de su país para residir y trabajar en algún otro país europeo. Igualmente, europeos han viajado y están residiendo en la Gran Bretaña. Ciertamente sonaría injusto que ambas partes expulsaran o trataran diferente a quienes han emigrado legalmente bajo las reglas de la Unión Europea.

Segundo, el problema de la frontera entre las dos Irlandas. Irlanda del Norte, que pertenece a la Gran Bretaña, y la República de Irlanda, comparten la misma isla y bajo la Unión Europea no tenían frontera entre ellas. Con el Brexit, tendría que aparecer dicha frontera y eso está causando rechazo ya que negocios e incluso familias se verían separados. El borrador propone un plazo para la aplicación del Brexit de forma que permita encontrar solución a esta virtual partición de la isla. Así, en lugar de marzo del 2019, la salida estricta de la Gran Bretaña sería quizás hasta el 2021.

Hasta ahí, todo parece sensato. Donde está el principal desacuerdo es en el siguiente punto. Debido a la prórroga mencionada, Gran Bretaña promete seguir pagando sus cuotas a la Unión Europea, sin embargo, acepta no tener voz ni voto en las decisiones que adopte esta. Es lo que no les gustó a quienes han estado renunciando. ¿Seguir pagando cuotas sin voz ni voto?

Pero ese es el precio de querer salirse intentando mantener los lazos comerciales. El poder de negociación está del lado europeo y eso lo entiende May. Está aceptando pagar para que la salida sea suave. Lo entenderá el Parlamento británico que sin duda aprobará el borrador y ahora deben esperar a que la Unión lo acepte, lo cual parece probable. La UE sale ganando.