La
Noticia:
El
borrador de acuerdo sobre el Brexit ocupa 585 páginas en las que se desarrollan
185 artículos, tres protocolos y varios anexos…
(elpais.com).
Comentario:
La noticia se refiere al borrador del
acuerdo entre la Gran Bretaña y la Unión Europea. Debemos recordar que el
Brexit está programado para el 29 de marzo del 2019 y la Gran Bretaña desea
llegar a esa fecha con un acuerdo comercial. No estamos en un mundo en el que
es posible aislarse y vivir en la total independencia, por muy nacionalista que
suene.
El borrador fue preparado por el equipo de
la Primera Ministro Teresa May y luego de ser consultado con los líderes
británicos, fue entregado a la Unión Europea para su revisión y aprobación.
Esto será a finales de noviembre. Hasta ahí todo parece una ruta normal. Pero
resulta que varios miembros del gobierno, luego de conocer el borrador, han
estado criticándolo y muchos han renunciado como protesta de que, desde su
perspectiva, Gran Bretaña está ofreciendo demasiado.
Algunos puntos del borrador son los
siguientes: Primero, Gran Bretaña ofrece (y pide) respetar los derechos de los
ciudadanos, tanto británicos como europeos. Cabe recordar que en la Unión
Europea existe libre tránsito de personas, por lo que muchos británicos han
salido de su país para residir y trabajar en algún otro país europeo.
Igualmente, europeos han viajado y están residiendo en la Gran Bretaña.
Ciertamente sonaría injusto que ambas partes expulsaran o trataran diferente a
quienes han emigrado legalmente bajo las reglas de la Unión Europea.
Segundo, el problema de la frontera entre
las dos Irlandas. Irlanda del Norte, que pertenece a la Gran Bretaña, y la
República de Irlanda, comparten la misma isla y bajo la Unión Europea no tenían
frontera entre ellas. Con el Brexit, tendría que aparecer dicha frontera y eso
está causando rechazo ya que negocios e incluso familias se verían separados. El
borrador propone un plazo para la aplicación del Brexit de forma que permita
encontrar solución a esta virtual partición de la isla. Así, en lugar de marzo
del 2019, la salida estricta de la Gran Bretaña sería quizás hasta el 2021.
Hasta ahí, todo parece sensato. Donde está
el principal desacuerdo es en el siguiente punto. Debido a la prórroga
mencionada, Gran Bretaña promete seguir pagando sus cuotas a la Unión Europea,
sin embargo, acepta no tener voz ni voto en las decisiones que adopte esta. Es
lo que no les gustó a quienes han estado renunciando. ¿Seguir pagando cuotas
sin voz ni voto?