La
Noticia:
Jair
Bolsonaro, el próximo presidente de Brasil tiene millones de
seguidores en redes, rechaza los debates y da contadas entrevistas para
mantener el mensaje bajo control… (elpais.com).
Comentario:
Jair Bolsonaro es un personaje… peculiar,
por decir lo más sensato sobre su personalidad. Que gane las elecciones de un
país tan grande como Brasil, es solo una muestra de que, hoy en día, cualquiera
puede convertirse en presidente. Demos un vistazo a su trayectoria y
asombrémonos de lo que puede lograr Facebook el día de hoy.
De cuna pobre, su padre fue un dentista
que ejercía sin título, hizo un gran esfuerzo cuando niño para estudiar lo
suficiente y poder ingresar al ejército. Por alguna razón estaba convencido que
el ejército le abriría un gran porvenir. Ciertamente debemos recordar que
cuando ingresó en los setentas al ejército, Brasil estaba en medio de una
dictadura militar que perduró hasta el 1984.
Una vez en el ejército, no fue el cadete
esforzado que busca avanzar en la jerarquía castrense, sino fue un rebelde que
buscaba mejores condiciones salariales para los bajos rangos. Primero con
artículos en revistas y luego con bombas de baja peligrosidad. Fue cuestionado
por su falta de disciplina y aunque fue perdonado, se vio precisado a abandonar
el ejército cuando apenas había llegado al rango de capitán…, que aún ostenta
con orgullo.
Luego de su paso por el ejército,
incursionó en la política. Logró llegar al Congreso y ahí se eternizó. Si bien
no fue leal a ningún partido, odiaba al Partido del Trabajo (PT), aquel que
llevó a Lula y a Dilma Rousseff al poder. Ha pertenecido a siete partidos
distintos y se sabe de él que es un oportunista. Tan solo porque luego de las
elecciones del 2014, cuando vio que los partidos de corte evangélico habían
avanzado en la votación alcanzada, y a pesar de que claramente no es su
ideología, se registró con uno de ellos.
Y se sabe que no es su ideología porque se
le reconoce como misógino, homófobo, mentiroso, dictatorial, que respalda a
grupos policiales violentos, defiende la pena de muerte y el aborto, partidario
de la reducción de la edad penal y de que la población se arme, etc. Por
ejemplo, insultó a una diputada del PT asegurando que no merecía ser violada
por fea. Tal vez su desplante pueda encontrar risas en un salón de escuela
secundaria, pero… ¿en el Congreso?
Entonces… ¿cómo logró llegarle a la gente?
Por las redes sociales. Tiene 8 millones de seguidores en Facebook, casi no
tiene propaganda oficial (su partido es uno de los pequeños), no se presentó a
debatir por la televisión, evita intermediarios y controla su mensaje. Abandonó
los mítines luego de ser acuchillado por un simpatizante de la izquierda, así
que da la cara sólo por Facebook.
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