La Noticia:
Casi 60 por ciento de los griegos
considera que el acuerdo de la UE es negativo o probablemente negativo, mostró
una encuesta...
(reforma.com)
Comentario:
No me gusta ser pesimista. Siempre he
pensado que los optimistas son bien recibidos donde sea, en tanto que a los
pesimistas ni sus familiares los aguantan (¡que no sea por eso!, diría un
amigo). Pero he de confesar que en el caso de Grecia no hay mucho para donde
moverse. El New York Times se refiere a la situación como “bomba de tiempo,”
presentando un esquema donde el problema de Grecia representa sólo a la primera
detonación.
Analicemos los tres escenarios que más
se especulan en el medio financiero europeo. Los llamaremos: El Expulsado, El
Pantano y El Fin del Mundo.
El Expulsado
En este escenario Grecia es invitada a salir de la
Unión Europea. Como alternativa para que los griegos salven un poco el honor,
se les puede sugerir que sean ellos los que renuncien. No es descabellada la
idea porque de hecho los griegos hicieron trampa, maquillando sus finanzas,
para acceder a la Unión Europea en primer lugar. Al salir de la Unión, los
griegos se declararían en bancarrota y dejarían de pagar la deuda a los países
europeos, con lo que principalmente sufrirían Francia y Alemania, pero entonces
las reservas del Banco Central Europeo, en vez de apoyar a Grecia, sería
aportado para respaldar a las naciones afectadas por su salida.
Por supuesto que existiría una fuerte inflación en
Grecia, así como una fuerte emigración hacia otros países europeos, pero las
empresas griegas podrían enfocar su inversión en el país y ya sin la carga de
la deuda, el gobierno podría dar los primeros pasos hacia una recuperación que
tomaría años en el mejor de los casos.
En resumen, se trataría de salvar a Europa a costa
de Grecia, el país expulsado.
El Pantano
En este escenario, los países de Europa se reúnen
cada mes para sugerir alternativas de cómo salvar a los países europeos del
contagio griego. Lo llamamos pantano porque se visualizan largas sesiones,
muchas propuestas, pero poco avance real, esto es, la situación en vez de
mejorar, se empantana. Los primeros contagiados, Portugal, Irlanda, España e
Italia, comienzan a solicitar rescate también. Los bancos dejan de prestar a
los gobiernos que se ven forzados a implementar más y mayores medidas de
austeridad, las cuales a su vez enfurecen más y más a la población...
En este caso, Grecia se mantiene en la Unión, es
soportada por esta, pero a costa de un deterioro de otras economías de la
región con la consecuente recesión dentro de ellas.
El Fin del Mundo
Los mayas no estaban equivocados cuando predijeron
que en el 2012 se acabaría el mundo. Les faltó aclarar que se referían al mundo
financiero. En este escenario, la quiebra de Grecia provoca un efecto dominó
sobre las economías de Portugal, Irlanda, Italia y España, en ese orden, lo que
colapsa al mundo bancario y financiero de toda Europa. Se discute la disolución
de la Unión Europea, al menos el uso del Euro como moneda común y la recesión
se expande a Japón y Estados Unidos, y de ahí, al mundo.
Quizás el más apocalíptico de los escenarios. Haría
que la recesión del 2009 palideciera de envidia. El desempleo sería rampante y
la violencia escalaría aún en los países desarrollados. En resumen, caos y
anarquía.
Quisiéramos añadir un cuarto escenario. Uno en el
cual los habitantes griegos se aprietan el cinturón, se ponen a trabajar y
diligentemente pagan su enorme deuda. Donde el resto de los países en problemas
siguen el ejemplo de Grecia y sin protestas callejeras asumen la
responsabilidad durante una generación de no volver a pedir prestado. Donde los
gobiernos trabajan en presupuestos superavitarios y eventualmente la sombra de
la crisis europea desaparece. Pero creo que tendríamos que bautizar a dicho
escenario como: El Imposible.
Publicado por el Heraldo de Aguascalientes el 7/11/11.
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