La Noticia:
Los recursos de
inteligencia y reconocimiento de la Organización del Tratado Norte (OTAN) se
están utilizando para rastrear el paradero de Muammar Gaddafi en apoyo a la
búsqueda llevada a cabo por los rebeldes… (reforma.com)
Comentario:
La noticia de la semana fue el triunfo de los rebeldes
libios sobre el régimen dictatorial e inhumano de Muammar Gaddafi. Escenas de
júbilo en la capital libia, Trípoli, pudieron ser observadas: Habitantes
derribaban estatuas del dictador (una señal de ego típica), mientras las
fuerzas rebeldes aún continuaban atacando los últimos reductos donde se suponía
estaban las fuerzas leales a Gaddafi. Sin embargo, la sorpresa fue que no lo
encontraron. Las sospechas son que huyó de la ciudad por unos túneles
subterráneos construidos desde su búnker y se teme que consiga escapar del
país.
El que haya huido Gaddafi representa un inconveniente
para las fuerzas rebeldes. Dentro de la población libia hay aún mucha gente que
lo quiere y está dispuesta a luchar por él. Y si bien, los papeles se han
invertido y serán las fuerzas leales a Gaddafi las que de ahora en adelante
usarán tácticas guerrilleras, los rebeldes, ahora en el poder, no pueden
considerar que la victoria sea definitiva mientras existan hechos de violencia
en el país. Hallarlo y llevarlo a juicio es un importante siguiente paso en
Libia.
Explorando un poco la personalidad ego maníaca de
Gaddafi, es difícil explicar porque hay gente que lo considera su líder.
Pudiera ser que la gente no visualiza al país más que con Gaddafi (recordemos
que ascendió al poder en 1969), o bien es gente que recibió beneficios gracias
a la riqueza petrolera controlada por el ahora ex dictador, o es gente engañada
por el lenguaje peculiar que utilizaba, o simplemente no son capaces de
apreciar la locura de Gaddafi.
Hagamos un repaso breve de la vida de este personaje que
muy pronto será descubierto, como Hussein, en un sótano mal oliente, o como Bin
Laden, en una modesta casa de un modesto pueblo. En cualquier caso, ya sin la
capacidad de disfrutar de la gran fortuna amasada durante 42 años.
Gaddafi fue un militar joven y carismático que dio un
golpe de estado en 1969 y tomó el poder en Libia sin derramar sangre. Sus
primeras acciones fueron orientadas contra las empresas petroleras para
exigirles parte de las utilidades obtenidas en la extracción del petróleo. Libia
no tenía ingenieros para sustituir a las empresas extranjeras, pero sí el poder
de detener las operaciones. Las empresas accedieron y Gaddafi fue considerado
como un héroe revolucionario, no sólo por los libios (unos tres millones de
habitantes se repartieron cuantiosos ingresos) sino también por los países
árabes que pronto lo imitaron exigiendo ingresos superiores a las empresas
petroleras. Libia fue el primero en obtener más de la mitad de los ingresos por
la extracción de crudo.
El ser considerado héroe, despertó su ego y pronto
escribió un libro donde proponía una tercera alternativa para el orden mundial
(en aquella época estaba en su apogeo la guerra fría entre capitalismo y
comunismo). En el “Libro Verde,” Gaddafi intentó, sin conseguirlo, mostrarse
filosófico. Lo cierto es que el libro contiene muchos discursos sin sentido. Un
pequeño extracto nos puede ayudar a entender que ya se estaba apartando de la
cordura:
“Las mujeres, como
el hombre, son seres humanos. Esto es una verdad irrebatible… Las mujeres son
diferentes del hombre en forma porque ellas son hembras, y como todas las
hembras en el reino vegetal y animal difieren del macho de sus especies… De
acuerdo a los ginecólogos, las mujeres, a diferencia de los hombres, menstrúan
cada mes… Como los hombres no pueden quedar embarazados, ellos no experimentan
los padecimientos de las mujeres. (Extracto del Libro Verde de Muammar
Gaddafi)
Si yo mando un párrafo semejante al periódico, hasta ese
día vio la luz mi columna. Quizás su corrector de estilo era Cantinflas. Con
ese lenguaje, nadie entendió exactamente cuál era la alternativa que proponía
al capitalismo o comunismo. Sin embargo él estaba orgulloso de su libro y
basado en “su” teoría, comenzó una campaña anti-capitalismo que molestó a las
autoridades de Washington. No contento con eso, se alejó de los países árabes alegando
que Libia no era árabe, sino africana. En medio de su orgullo, ganó enemigos
poderosos en occidente y renunció al cobijo que podría otorgarle la Liga Árabe.
Un país con tan poca población no puede darse el lujo de aislarse de todo el
mundo.
Pronto comenzaron enfrentamientos con Occidente. Ronald
Reagan en 1986 mandó bombardear la capital libia por la sospecha que
terroristas libios habían hecho explotar una bomba en un club nocturno
frecuentado por soldados americanos, de los cuales fallecieron dos. El ataque
no tocó a Gaddafi. Dos extremistas libios, hicieron explotar una bomba en un
avión de PanAm en Gran Bretaña en 1988 con un resultado de 270 muertos. Esto
provocó sanciones de la ONU, pero Gaddafi, en lugar de arrepentirse, inició una
campaña para fundar los “Estados Unidos de África” y se declaró “Rey de Reyes.”
El desplante de locura más reciente lo mostró en la ONU en 2009 cuando se le
asignaron 10 minutos frente al micrófono y habló incoherentemente durante una
hora y quince minutos mientras rompía un ejemplar de la constitución de las
Naciones Unidas. Es difícil defender a un personaje así.
Publicado en el Heraldo de Aguascalientes el 29 de agosto 2011.
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