La Noticia:
El Congreso de Estados Unidos aprobó una legislación para
reabrir al Gobierno y aumentar el techo de deuda hasta el 7 de febrero… (reforma.com)
Comentario:
Los
Estados Unidos evitaron, apenas a tiempo, el problema de no pagar vencimientos
de su deuda que los hubiera envuelto en una gran debacle económico-financiera,
a la que hubiera arrastrado al mundo. Después de todo, dejar de pagar es la
clave para que dejen de prestar a alguien o para que le presten a una mayor
tasa de interés.
¿Qué
pasó y cómo pudo pasar? ¿El gobierno del país más poderoso del mundo
paralizado? ¿Estados Unidos en riesgo de default de su deuda? Repasemos los
hechos y comentemos sobre las repercusiones.
Primero
recordemos que en los Estados Unidos la política es controlada por dos partidos
preponderantes: el Partido Demócrata y el Partido Republicano. Los Demócratas
son los liberales, con cierta tendencia socialista, semejante, toda proporción
guardada, al PRD mexicano. Los Republicanos son los conservadores, con raíces
religiosas, un tanto semejante al PAN mexicano. Aunque el poder ha cambiado de
manos con frecuencia entre estos dos partidos, la gobernabilidad se ha
garantizado porque normalmente cuando el Partido Demócrata, por ejemplo, está
en la presidencia, también tiene mayoría en el Congreso.
Eso
no ocurre el día de hoy. En las últimas elecciones legislativas el Partido
Republicano ganó la mayoría en la “Casa de Representantes,” el equivalente a la
Cámara de Diputados mexicana, pero en las elecciones presidenciales, Barack
Obama del Partido Demócrata ganó la presidencia por segundo término
consecutivo. Son los Republicanos en el Congreso los que en esta ocasión no
dejaban pasar el presupuesto propuesto por Obama y prácticamente paralizaron al
país.
¿Por
qué la oposición? Los Republicanos se oponen a una ley de seguridad social que
propuso Obama hace algunos años, conocida allá como “Obamacare.” Dicha ley,
aunque tiene muchos apartados, es distintiva porque amplía el alcance de la
seguridad social y lo hace accesible a más personas. A los Republicanos no les
agrada dicha ley y condicionaron la aprobación del presupuesto a que Obama la
retirara o cambiara. Los Republicanos, como ganaron mayoría en el Congreso,
consideran que la gente los apoya en su postura contra dicha ley. Obama, por su
parte, como ganó la re-elección, considera que la gente respalda a la
controvertida ley.
Las
cosas llegaron al punto en que al no aprobarse el presupuesto, el gobierno tuvo
que dejar de prestar muchos de los servicios que ofrece, los que consideró no
vitales: aprobación de visas, atención en parques nacionales y museos,
investigación, etc. Obama se negó a negociar la ley de seguridad social y
prefirió que el gobierno cayera en un cierre parcial de operaciones. Sin
autorización para gastar dinero, Obama se enfrentaba a la parte más crítica del
cierre: pagar a los acreedores de la deuda pública.
Esa
hubiera sido la parte más complicada. La deuda de Estados Unidos es
extremadamente grande: 17 trillones (americanos) de dólares, esto es, un 17 con
12 ceros. ¿Qué tan grande? Como medida de comparación, los Estados Unidos no
producen tanto en bienes y servicios durante un año. El Producto Interno Bruto
de los Estados Unidos es menor a 17 trillones. O sea que si dedicaran a pagar
la deuda toda la producción de un año, aún no les alcanzaría.
Si
la tasa de interés aumentara como consecuencia de no pagar parte de los
vencimientos, las finanzas de Estados Unidos sufrirían un colapso. Y si recordamos
los efectos de la crisis del 2007, cuando Estados Unidos padece, el mundo
tiembla. Apenas un día antes de dejar de pagar, los Republicanos autorizaron el
presupuesto y la posibilidad de pagar deuda.
¿Por
qué los Republicanos cedieron? No consiguieron echar para atrás la ley de
seguridad social, pero encontraron que entre la ciudadanía, estaban siendo los
“malos” de la película. Se dieron cuenta que si empujaban a Estados Unidos a
una catástrofe financiera, la gente no culparía a Obama, sino al Partido
Republicano. Prefirieron ceder en esto que sufrir las consecuencias en el
próximo ciclo electoral.
¿Ya
está resuelto todo? No completamente, porque la aprobación del presupuesto
tiene límite hasta enero/febrero del próximo año y el gobierno de Obama necesita
que aún se incremente más el techo de la deuda. Aunque quizás los Republicanos ya
aprendieron su lección y se dieron cuenta que no pueden presionar a Obama so
pena de convertirlo en víctima y arriesgar el triunfo de los Demócratas en las
próximas elecciones presidenciales.