viernes, 18 de octubre de 2013

El Ocaso Político de Silvio Berlusconi

La Noticia:
El súbito viraje en el último minuto de un Silvio Berlusconi acorralado ha permitido la continuidad del primer ministro italiano Enrico Letta, al ganar en el Senado la votación de confianza planteada tras la dimisión de los ministros de Berlusconi en el Gabinete… (elpais.com)

Comentario:
Sin poder controlar ni siquiera a su propio partido, tal vez estemos ante el final de la carrera pública de Silvio Berlusconi. Primer Ministro de Italia por diez años, fundador de su propio partido político: Gente de la Libertad, quien junto con un partido aliado controla un tercio de los asientos del Senado, y actualmente Senador por su partido; todo esto puede quedar como parte de la historia mientras él va a la cárcel, o quizás, por su edad, a arresto domiciliario.

En las últimas semanas, Silvio Berlusconi ha estado inquieto porque enfrentado a problemas legales, las cortes lo han encontrado culpable y entonces el gobierno ha estado en movimiento buscando expulsarlo del Senado, para quitarle el fuero, y que enfrente la condena a la que se ha hecho acreedor. Ante tal actividad, Berlusconi como líder fundador del partido Gente de la Libertad, ha buscado menoscabar el gobierno del Primer Ministro Enrico Letta retirándole la confianza para gobernar.

En Italia, esto de la confianza juega un papel importante en el gobierno. Los partidos políticos buscan alianzas para que el Congreso le otorgue un voto de confianza al Primer Ministro y este pueda operar la administración del país. Sin ese voto de confianza, básicamente el Primer Ministro debe renunciar y se debe buscar un sucesor que sí lo tenga. En el pasado el propio Berlusconi enfrentó una votación semejante cuando funcionaba como Primer Ministro.

Berlusconi entonces instruyó a su partido para que votaran en contra de Enrico Letta, pero se encontró con que muchos senadores de su propio partido se negaron a escucharlo y expresaron que votarían a favor de Letta. Cuando se dio cuenta que ni sus propios senadores le hacían caso, Berlusconi dio marcha atrás a su estrategia de rechazo y votó en favor de Enrico Letta. Este ganó la votación por amplia mayoría: 235 votos a favor, 70 en contra.

Prácticamente la primera acción luego de la votación, fue implementar una comisión para debatir la expulsión de Silvio Berlusconi del Senado. Berlusconi ha declarado que existe una persecución en su contra y que el veredicto fue determinado de antemano en su contra. Al implementarse, Berlusconi enfrentaría una condena de un año de cárcel, que dada su edad, podría ser transferida a arresto domiciliario, o incluso servicio comunitario. Si bien, lo más probable es que no pise la cárcel, la influencia pública de Berlusconi prácticamente llegó al final.

¿Por qué fue condenado? Tres acusaciones pesan sobre él. Primero un escándalo personal: mantuvo relaciones sexuales con una prostituta de 17 años, cuando era Primer Ministro. Si bien se sabía que Berlusconi organizaba orgías en una residencia y que su esposa lo abandonó por adúltero, los italianos se escandalizaron cuando involucró a una menor de edad en sus desenfrenos. Esa misma chica fue el origen de un segundo escándalo cuando Berlusconi, como Primer Ministro, manipuló para que fuera puesta en libertad tras ser capturada por la policía por ejercer la prostitución. A la gente le indignó que Berlusconi usara sus influencias para liberarla. Luego confesó que lo había hecho como un favor a Hosni Mubarak, el entonces presidente egipcio, creyendo que la chica era su sobrina. Pocos le creyeron.

El tercer escándalo fue un fraude fiscal. Berlusconi es uno de los hombres más ricos del mundo y entre sus empresas está Mediaset, una empresa de televisión. La empresa compró a precios inflados películas americanas y evadió el pago de impuestos por las mismas. Una vez más los italianos se indignaron que alguien tan rico como él, escatimara el pago de sus impuestos. Algo como si en México Televisa manipulara para no pagar impuestos. La gente se molestaría, ¿o no?

Estos escándalos le acarrearon problemas con la justicia que había estado evitando gracias a su fuero constitucional. Que lo expulsen del Senado es una lección que muchos países pueden aprender. El fuero no debería ser escudo para protegerse de delitos comunes. ¿No sería hermoso que en México se siguiera el ejemplo de Italia?

Silvio Berlusconi fue un ícono en Italia por muchos años, pero ser figura pública popular, no exonera de culpas privadas. Estamos presenciando el ocaso de su estrella. Es hora de que nuevos nombres se escuchen en ese país.

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