La Noticia:
“Estoy aquí porque creo que los ciudadanos no debemos pagar la crisis económica, ya que los culpables son los políticos, los banqueros y los financieros y son ellos los que tienen que rendir cuentas, algo que no están haciendo”, señaló un joven que marchaba en una de las seis columnas que, desde distintos puntos de Madrid, confluyeron en la céntrica plaza de Neptuno, que recibió a cerca de 150 mil personas… (reforma.com).
Comentario:
Ni López Obrador en México puede reunir a tanta gente inconforme y España tiene menos de la mitad de la población de México. Pero, ¿por qué están indignados los españoles? Especialmente la juventud española.
España tiene al tenista número 1 del mundo, Rafael Nadal. Al mejor ciclista, ganador del “Tour de France”, en 2007, 2009 y 2010, Alberto Contador. Al actual quinto mejor corredor en la Fórmula 1, Fernando Alonso, quien ya fue campeón de la misma en 2005 y 2006. La selección española de basquetbol fue campeona del mundo en 2006. Su mejor basquetbolista, Pau Gasol, fue campeón en la NBA con los Lakers de Los Ángeles en 2009 y 2010. El Barcelona es actual número 1 en la Liga de Campeones Europea. La selección española de futbol es la reciente campeona del mundo.
Si México hubiera sido campeón de futbol en Sudáfrica, nuestra juventud aún estaría buscando recuperarse de la cruda, si no es que seguiría festejando. Tuvimos a la mejor corredora de 400 metros planos, Ana Guevara, y el PRD la hizo candidata a una Delegación en el D.F. para explotar su popularidad, pero perdió. Tuvimos a la mejor golfista por un par de años, Lorena Ochoa, pero el matrimonio la alejó de los reflectores dejando sin figuras a los mexicanos, quienes se han volcado a Sergio Pérez, por el solo hecho hasta el momento de correr un auto en Fórmula 1 y al “Chicharito” Hernández, quien ha destacado en el futbol inglés, como únicos motivos de orgullo nacional.
Desde esa perspectiva, ¿cómo pueden estar indignados los españoles?
En economía, el Producto Interno Bruto de España es aproximadamente de 31,000 dólares anuales por habitante. En México es de 9,000, aunque si quitáramos a Carlos Slim y a los otros billonarios de la lista de Forbes, incluido el “Chapo” Guzmán, probablemente la cifra sería de la mitad. El español promedio gana alrededor de 4 veces más que el mexicano. ¿De qué se quejan?
¿Políticos? Dice el joven de la noticia. ¿Habrá oído hablar de los políticos mexicanos? En vez de quejarse, estaría cantando la Macarena (dándole gracias a la virgen de la Macarena, quiero decir). Cualquier día, si promete no darles boleto de regreso, le mandamos a Hank Rohn, René Bejarano, o si quiere emociones extremas, a Fernández Noroña.
¿Seguridad? La cantidad de ejecuciones por el narco en Michoacán en un mes, es equivalente a las víctimas del grupo terrorista ETA en toda su historia. En serio, ¿dónde está el problema español?
Revisemos cifras. Luego de la crisis financiera mundial en el 2009, en que todos los países padecieron, España se quedó un poco atrás en recuperación de las finanzas públicas. Luego que tuvo un presupuesto balanceado hasta antes del 2008, en el primer trimestre de 2011, el déficit presupuestal llegó al 10%. No tan grave como otras economías europeas, Grecia, Portugal e Irlanda, entre ellas, pero fue el comienzo de una crisis en el país.
Grecia, la más afectada (hablaremos de ella en una próxima entrega), tuvo necesidad de ser rescatada por la Unión Europea con un apoyo millonario. Esto llevó a medidas de austeridad en el resto de los países que comparten el Euro, España entre ellos. Las medidas deterioraron aún más un indicador de la economía en el que España es líder poco envidiado: el desempleo.
La tasa de desempleo rebasó el 20% en el primer trimestre del 2011. Lo cual quiere decir que ¡uno de cada cinco españoles no tiene empleo! Por fin entendemos la indignación. El gobierno no puede maniobrar para controlar ambos problemas simultáneamente, déficit presupuestal y desempleo, porque normalmente se requieren medidas económicas opuestas. O busca mantenerse dentro de la zona del Euro, o busca alentar el empleo. Por eso es que muchas de las pancartas de los manifestantes dicen: “El Euro o la vida”.
¿Cómo va a reaccionar el gobierno de Rodríguez Zapatero? Es difícil de visualizar. Parece que primero intentará reducir el déficit del 10% al 6%, con suerte hacia finales del año, y a partir de ahí implementar alicientes impositivos para que las empresas contraten a más personal. Puede no ser mala la idea, pero esto implica resistir seis meses más de manifestaciones de indignados, acarreados a las plazas públicas, no por un líder carismático, sino gracias a las redes sociales.
Observemos a España. Si logró ganar la Copa del Mundo en Sudáfrica, honestamente no dudo que logre revertir su crisis y muestre al mundo que también son buenos en economía.
Publicado por el Heraldo de Aguascalientes el 27 de junio 2011.
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