lunes, 8 de febrero de 2016

Clinton, frente al fantasma de volver a perder Iowa

La Noticia:
Todo suena demasiado familiar en la campaña de la candidata demócrata... (elpais.com).

Comentario:
Hace ocho años, Hillary Clinton, quien estaba al frente de las encuestas por el Partido Demócrata, perdió el Caucus (asamblea partidista) de Iowa ante Barack Obama y como se dice por ahí, el resto es historia. Este año, de nueva cuenta llega como favorita, aunque su margen en las encuestas se ha reducido desde un impresionante 50% de ventaja, a solo un 2%. ¿Logrará Clinton salir ilesa de Iowa, o su retador, Bernei Sanders, consolidará su repunte? Dado que este primero de febrero inicia el proceso formal de elecciones en los Estados Unidos, recordemos un poco del mismo.

Supongamos que Fabio (es un nombre tomado al azar y no hay necesidad de buscar semejanza con México) tiene la cosquillita de ser presidente de Estados Unidos. Lo primero que debe verificar es que reúne las condiciones que impone la constitución para serlo. No son muchas: ser ciudadano por nacimiento, tener al menos 35 años de edad y ser residente del país por un mínimo de 14 años. Esas son las condiciones fundamentales, sin embargo en los últimos 70 años, los contendientes serios han cumplido la condición adicional de ser o haber sido senador, gobernador, vice-presidente o general de cinco estrellas.

En nuestro ejemplo, ficticio recuerde, digamos que Fabio ha sido gobernador, diputado, senador, presidente de partido (para que no le falte nada) y reúne los requisitos mínimos indicados en la constitución. El siguiente paso es atraer la atención de los noticieros, oficiales de su partido político y/o donadores. Si es así, Fabio declara su candidatura y comienza a hacer campaña en estados claves. Es el momento en que comienza la verdadera campaña para lograr la candidatura, si bien una campaña no explícita se estuvo llevando a cabo tras bambalinas. Normalmente la lucha por hacerse notar inicia un par de años antes de las elecciones y el declararse interesado por competir ocurre a principios del año previo a elecciones.

En este caso, las elecciones del 2016 serán en noviembre, pero los partidos inician el proceso formal el primero de febrero en Iowa, el estado que decide primero. El orden de los estados en realidad se dio en forma natural, al tener cada estado el derecho de elegir libremente el día. Lo que se busca en cada estado es ganar delegados. Estos son representantes del partido que votarán en la convención nacional del partido en el verano. Lo peculiar de estos delegados es que votarán, no conforme a su propia opinión, sino como les fue indicado en el resultado de la votación estatal. Como el voto está pre-determinado, los candidatos buscan ganar el mayor número de delegados, lo que les garantizará ganar la elección el día de la convención. Por supuesto los estados mayores envían a más delegados que los estados pequeños. Sin embargo, Iowa es importante por ser el primero, en el que comienza a verse una tendencia. El perder ahí, muchas veces significa el fin de la campaña para algunos candidatos, porque el electorado se concentrará en los punteros del proceso.

Hay dos tipos de elecciones dependiendo de cómo cada estado lo haya definido: elecciones primarias y asambleas partidistas (caucus, en inglés). La diferencia estriba en que en las primarias todo el electorado puede votar por su candidato favorito, en tanto que en las asambleas partidistas, solo los miembros registrados de un partido pueden votar. Si nadie ha conseguido los delegados necesarios para la fecha de la convención nacional, entran en juego los súper delegados. Estos son personajes importantes del partido (como los expresidentes) que pueden votar según su conciencia, esto es, no tienen amarrado su voto como los delegados normales.

Clinton ha estado pasando mucho tiempo en Iowa, dando discursos, promesas e incluso intentando saludar y escuchar uno por uno a los ciudadanos. Tiene claro que Iowa le costó la nominación hace ocho años y está haciendo lo posible para que no le vuelva a ocurrir. El pronóstico es que en esta ocasión, Iowa la remolcará a la presidencia. Más adelante comentaremos sobre el Partido Republicano.

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