La Noticia:
Los candidatos se
trasladan a New Hampshire, donde Trump es favorito… (elpais.com).
Comentario:
¿Alguna
vez le ha dado gusto ver caer a un favorito? ¿Tiene fresca en la mente la
derrota de Nueva Inglaterra ante Denver? ¿Recuerda la caída de Brasil en el
pasado mundial? ¿La derrota de Rousey ante Holmes? O, si es usted de la vieja
guardia, ¿la derrota de Mohammed Alí ante Joe Frazier? Incluso si a usted no le
interesan los deportes, ver a Trump sobarse las heridas, le debe resultar
placentero. El magnate todopoderoso, líder de las encuestas, hablador en contra
de los mexicanos, refunfuñando por su segundo lugar.
¿Qué
pasó en Iowa, el primer estado en sostener elecciones primarias? Por parte de
los Demócratas, un empate entre dos candidatos, que, a pesar de eliminar al
resto de los contendientes, los deja en una lucha parejera de pronóstico
reservado. Por parte de los
Republicanos, la sensación de que Trump no es el candidato amarrado y que tal
vez, las encuestas miden una preferencia de “dientes afuera.” Esto es, los
votantes en las encuestas prefieren a quien los entretiene, pero a la hora de
votar son más reflexivos de a quien desean como su presidente.
Lo
cierto es que como en el pasado, Iowa como primer estado en votar, a pesar de
contar con poca población en comparación al resto de los estados, marca la
pauta y elimina contendientes. Repasemos los resultados y sus implicaciones
para el resto de la campaña.
En el Partido Demócrata sólo quedan dos
candidatos: Hillary Clinton, quien fue la favorita por mucho tiempo, y Bernie
Sanders, quien ha estado ganando terreno y prácticamente empató en Iowa a Clinton.
El resultado de 49.86 Clinton, 49.57 Sanders, deja toda la competencia por
delante y podría ser que el ganador no sea designado sino hasta la Convención
Demócrata de julio. Clinton tiene el respaldo de latinos, gays y el sector femenino, pero con Sanders simpatizan los jóvenes.
Será una lucha muy reñida.
Fue
en el Partido Republicano donde los resultados de Iowa ayudaron más a aclarar
el panorama. Baste recordar que había 17 precandidatos inicialmente, los cuales
se fueron filtrando hasta quedar sólo 10. De todos modos, diez sigue siendo un
número que confunde al electorado y diluye el voto de forma engañosa. En Iowa,
sin embargo, sólo 3 candidatos recibieron votos significativos, lo que
significa que el resto se puede ir despidiendo de sus esperanzas
presidenciales. Algunos quizás esperen hasta el segundo estado en votar, New
Hampshire, por si acaso repuntan, pero el pronóstico es de renuncias a la
competencia al por mayor.
Los
3 que siguen son: Ted Cruz con 27.6%, Donald Trump con 24.3% y Marco Rubio con
23%. Con dicho resultado queda claro que la estrategia de declaraciones
controversiales adoptada por Trump, no le garantiza la candidatura republicana.
Líder por mucho tiempo en las encuestas, Trump ha tenido que tragarse su
orgullo y declarar que el segundo lugar en Iowa es un triunfo. Ni él, quien
alguna vez declaró: “Nadie recuerda a quien llega en segundo lugar,” lo cree.
¿Quiénes
son Ted Cruz y Marco Rubio? Se cree que Ted Cruz ganó en Iowa gracias al voto
evangélico, que entre los republicanos de Iowa representan un 60%. Y es que es
hijo de un pastor protestante, lo que le da simpatías entre este grupo de
votantes. Que no es poca cosa, porque muchos estados sureños de Estados Unidos
tienen una fuerte conformación evangélica. El salir en primer lugar de la
primera votación, le ha dado un impulso extraordinario a sus aspiraciones.
Marco Rubio, aunque es hijo de inmigrantes cubanos, no parece favorecer mucho
ese tema. Sabemos que Trump despotrica contra los inmigrantes y Ted Cruz
también favorece la construcción de un muro con México. Rubio, entonces, hubiera
podido ser el favorito de los hispanos, pero igual la mayoría de los votantes
republicanos no respaldan una reforma migratoria. El punto es que Rubio no
parece destacar en algún tema o entre algún grupo, así que parece muy
complicado que se pueda mantener en la pelea.
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