La Noticia:
La muerte de
Hugo Chávez deja un vacío en el liderazgo de izquierda en América Latina y abre
la incógnita sobre quién podría tomar las riendas de la región… (reforma.com)
Comentario:
Largas
filas hicieron los venezolanos para despedir el féretro de Hugo Chávez. Pero
¿qué tan muerto está? No nos referimos a su cuerpo físico que evidentemente
pasó a mejor vida, sino al movimiento iniciado por él. ¿Qué tan vivo seguirá el
chavismo? ¿Quién será el nuevo líder de la Revolución Bolivariana? Para bien o
para mal, Hugo Chávez fue una figura controvertida que está dejando muchos
precedentes. Analicemos un poco de lo que les espera, tanto a los venezolanos,
como a Latinoamérica sin el comandante.
Por
lo pronto en Venezuela ya se están peleando el pastel. El vicepresidente Maduro
está tomando el poder, si bien la oposición reclama que como Chávez nunca tomó
posesión formal de la presidencia, el sitio lo debería llenar Diosdado Cabello
como líder de la Asamblea Nacional. Es un pleito menor porque de todos modos en
30 días deben convocarse a elecciones presidenciales, pero de entrada ya dicta
cómo será la rivalidad durante la campaña entre Nicolás Maduro, el delfín de
Chávez y la oposición, seguramente representada por Henrique Capriles.
Probablemente
las elecciones serán ganadas por Maduro, ya que éste explotará la figura de
Chávez como elemento de su campaña, exaltándolo a niveles de mártir. Incluso
antes de anunciar su muerte, Maduro expulsó a dos funcionarios estadounidenses
por interferencia en los asuntos del Estado y acusó, clara y llanamente a los
Estados Unidos de provocarle el cáncer a Chávez. Capriles quedará en un segundo
puesto otra vez. Ya lo hizo frente a Chávez en las pasadas elecciones obteniendo
un sorprendente 45% de las preferencias. Sin embargo al luchar contra la figura
de un caudillo recién fallecido, será difícil que supere ese desempeño.
Nadie
duda que si Maduro gana las elecciones, continuará con las políticas de Chávez,
casi como si este no hubiera muerto, aunque claro, sin su carisma. Seguirá
patrocinando a naciones aliadas con petróleo casi regalado y apoyando a los
pobres de Venezuela con programas de asistencia social. Entre los logros a
reconocer durante el gobierno de Chávez está la disminución de los niveles de
pobreza y una disminución de la desigualdad social. Pero los críticos afirman
que la situación no puede ser sostenida, que el gobierno no puede mantener
soportando la infraestructura industrial del país con tanta empresa estatizada.
Una disminución de los precios mundiales del petróleo podría acarrear una
profunda crisis en el país, ya que la inversión privada está a un mínimo. En el
poco probable escenario de un triunfo de Capriles, se podría esperar un
acercamiento con los Estados Unidos, una dirección hacia la privatización de
empresas y un reforzamiento de la apertura a la inversión extranjera.
Pero
si Maduro triunfa, ¿será el líder de la facción socialista de América Latina?
¿O uno de los actuales “amigos” de Chávez podrá tomar su lugar? Repasemos a los
aliados. En Bolivia, Evo Morales fue muy cercano a Chávez y ha dirigido la
economía de su país en la misma ruta que Venezuela, pero le falta fortaleza a
su imagen. Bolivia no tiene los petrodólares de Venezuela y eso es un factor
determinante para influir en la zona. Rafael Correa de Ecuador es otro líder
que ha seguido los pasos de Chávez, incluida modificación a la Constitución
para poder reelegirse. Además tiene petróleo, aunque no en las cantidades de
Venezuela. No podría por ejemplo regalarlo a Cuba y Nicaragua y usarlo como
moneda de liderazgo.
Otros
líderes de la zona son Dilma Rousseff de Brasil, quien sigue un socialismo un
tanto diferente del de Venezuela y favorece más la filosofía del libre
comercio, por lo que no podría ser vista como ejemplo a seguir por este grupo,
aunque quizás sea la economía mejor manejada de la zona. Otra es Cristina
Fernández de Argentina a quien se le ve más comprometida con asuntos internos
que con asuntos de la región, además le falta la fortaleza de los recursos
energéticos. A Daniel Ortega de Nicaragua y a Raúl Castro de Cuba les falta
madera de líderes y aunque fueron receptores de petróleo venezolano, no podrían
encabezar la Revolución Bolivariana. Así que esta quedará acéfala por un
tiempo.
En
resumen, lo que vemos es que el chavismo seguirá fuerte en Venezuela, donde se
explotará la imagen del recién fallecido comandante, pero perderá fuerza en la
región donde el carisma y la generosidad de Hugo Chávez serán extrañados. El comandante
tuvo la suerte de contar con precios altos del petróleo y abundancia de este en
su territorio, pero los precios son una situación incontrolable y si la demanda
mundial comienza a disminuir, Venezuela comenzará a cuestionar la habilidad
para conducir la economía de Chávez.
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