La Noticia:
La guerrilla colombiana de las FARC pedirá un cese del fuego
bilateral al inicio de las conversaciones de paz con el Gobierno de Bogotá… (reforma.com)
Comentario:
Luego
del anuncio del presidente colombiano Juan Manuel Santos de conversaciones de
paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no puede uno
sino reflexionar cómo está la situación en Colombia respecto a este grupo
guerrillero y si la ruta que está siguiendo el presidente Santos, por cierto
opuesta a la de su antecesor Uribe quien no otorgó concesiones, es la correcta.
El
comandante de las FARC, Mauricio Jaramillo, expresó en una conferencia de
prensa desde La Habana, Cuba, la posibilidad de deponer las armas, si las condiciones
se presentan. Comentó que lo primero que solicitarán tan pronto inicien las
conversaciones es un cese del fuego bilateral. En tanto, la postura oficial del
gobierno es que los movimientos militares continuarán, hayan o no pláticas.
Según las últimas informaciones, el ejército colombiano ha tenido éxitos en el
frente de batalla y al parecer, una tregua beneficiaría más a las FARC que al
gobierno. Pero de entrada, la ausencia de una tregua sería un factor debilitante
de las conversaciones de paz.
¿Quiénes
son las FARC? Se trata de un movimiento guerrillero formado en 1964 con el
objetivo original de establecer un gobierno marxista en el país. Era la época
en que las ideologías comunistas convencían a las juventudes del mundo de ser
la mejor opción de gobierno. Las FARC sobrevivieron los tiempos, pero se
tuvieron que ajustar y para solventar sus gastos se involucraron con los cárteles
de la droga y se involucraron en secuestros y extorsiones. Alrededor de 1990
además de luchar contra el gobierno, tuvieron que enfrentarse a grupos
paramilitares que fueron creados por terratenientes ante la incapacidad del
gobierno de someter a la guerrilla.
Durante
el gobierno del presidente Andrés Pastrana (1998-2002) se dieron las últimas conversaciones
de paz. A causa de ellas, Pastrana desmilitarizó una zona amplia del país, pero
las conversaciones fallaron y las FARC aprovecharon la debilidad del presidente
para extender su radio de influencia. Fue en esta época que las FARC tuvieron
la osadía de secuestrar a un candidato a la presidencia de la república para
las elecciones del 2002, Ingrid Betancourt. Esas elecciones fueron ganadas por
Álvaro Uribe, quien prometió en campaña mano dura contra la guerrilla y de
hecho, lo cumplió. Comenzó una batalla férrea para debilitar a las FARC.
Luego
de ser re-electo en 2006, Uribe continuó minando a los rebeldes y en 2008 fue
asesinado Raúl Reyes, uno de los líderes de las FARC. El mismo año fueron
liberados Ingrid Betancourt y otros 14 secuestrados en un operativo militar. Si
durante su apogeo, las FARC contaban con aproximadamente 16,000 efectivos, la
estrategia de Uribe hizo que se desmantelara a aproximadamente la mitad.
¿Cuál
es la situación hoy de las FARC? Aunque debilitados, siguen activos. Ellos
declaran que no están involucrados con el tráfico de drogas y que ya no
recurren a los secuestros como forma de obtener dinero. Muchos dudan de sus
declaraciones porque sin considerar el dinero proveniente del tráfico de
cocaína, no se explica cómo puedan subsistir miles de militares y cómo se
pueden proveer de armamento.
Si
Uribe fue capaz de asestar fuertes golpes a las FARC, ¿por qué Santos quiere
negociar? De hecho, Santos fue un personaje importante durante el régimen de
Uribe. La explicación está en las próximas elecciones. Santos desea re-elegirse
en el 2014, pero su popularidad ha estado en decadencia, en parte por
incremento en la inseguridad en el país, en parte por el deterioro de la
economía. Santos piensa que de lograr que las FARC por fin depongan las armas
sería, luego de 50 años de insurgencia, un logro impresionante que impulsaría
su imagen.
Mucha
gente en Colombia desconfía de la sinceridad de los insurgentes y califican
como cándido a Santos por buscar conversaciones de paz. Lo cierto es que Santos
está dejando su futuro político en manos de una guerrilla impredecible. Y eso,
en unas negociaciones de paz, es darle elementos a la contraparte. México está
interesado en el asunto porque uno de los negociadores por parte del gobierno, Óscar
Naranjo, puede convertirse en asesor de Enrique Peña Nieto en materia de
seguridad. Hay que ver cómo proceden las conversaciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario