jueves, 18 de julio de 2013

Quieren FARC Cese al Fuego

La Noticia:
La guerrilla colombiana de las FARC pedirá un cese del fuego bilateral al inicio de las conversaciones de paz con el Gobierno de Bogotá… (reforma.com)

Comentario:
Luego del anuncio del presidente colombiano Juan Manuel Santos de conversaciones de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no puede uno sino reflexionar cómo está la situación en Colombia respecto a este grupo guerrillero y si la ruta que está siguiendo el presidente Santos, por cierto opuesta a la de su antecesor Uribe quien no otorgó concesiones, es la correcta.

El comandante de las FARC, Mauricio Jaramillo, expresó en una conferencia de prensa desde La Habana, Cuba, la posibilidad de deponer las armas, si las condiciones se presentan. Comentó que lo primero que solicitarán tan pronto inicien las conversaciones es un cese del fuego bilateral. En tanto, la postura oficial del gobierno es que los movimientos militares continuarán, hayan o no pláticas. Según las últimas informaciones, el ejército colombiano ha tenido éxitos en el frente de batalla y al parecer, una tregua beneficiaría más a las FARC que al gobierno. Pero de entrada, la ausencia de una tregua sería un factor debilitante de las conversaciones de paz.

¿Quiénes son las FARC? Se trata de un movimiento guerrillero formado en 1964 con el objetivo original de establecer un gobierno marxista en el país. Era la época en que las ideologías comunistas convencían a las juventudes del mundo de ser la mejor opción de gobierno. Las FARC sobrevivieron los tiempos, pero se tuvieron que ajustar y para solventar sus gastos se involucraron con los cárteles de la droga y se involucraron en secuestros y extorsiones. Alrededor de 1990 además de luchar contra el gobierno, tuvieron que enfrentarse a grupos paramilitares que fueron creados por terratenientes ante la incapacidad del gobierno de someter a la guerrilla.

Durante el gobierno del presidente Andrés Pastrana (1998-2002) se dieron las últimas conversaciones de paz. A causa de ellas, Pastrana desmilitarizó una zona amplia del país, pero las conversaciones fallaron y las FARC aprovecharon la debilidad del presidente para extender su radio de influencia. Fue en esta época que las FARC tuvieron la osadía de secuestrar a un candidato a la presidencia de la república para las elecciones del 2002, Ingrid Betancourt. Esas elecciones fueron ganadas por Álvaro Uribe, quien prometió en campaña mano dura contra la guerrilla y de hecho, lo cumplió. Comenzó una batalla férrea para debilitar a las FARC.

Luego de ser re-electo en 2006, Uribe continuó minando a los rebeldes y en 2008 fue asesinado Raúl Reyes, uno de los líderes de las FARC. El mismo año fueron liberados Ingrid Betancourt y otros 14 secuestrados en un operativo militar. Si durante su apogeo, las FARC contaban con aproximadamente 16,000 efectivos, la estrategia de Uribe hizo que se desmantelara a aproximadamente la mitad.

¿Cuál es la situación hoy de las FARC? Aunque debilitados, siguen activos. Ellos declaran que no están involucrados con el tráfico de drogas y que ya no recurren a los secuestros como forma de obtener dinero. Muchos dudan de sus declaraciones porque sin considerar el dinero proveniente del tráfico de cocaína, no se explica cómo puedan subsistir miles de militares y cómo se pueden proveer de armamento.

Si Uribe fue capaz de asestar fuertes golpes a las FARC, ¿por qué Santos quiere negociar? De hecho, Santos fue un personaje importante durante el régimen de Uribe. La explicación está en las próximas elecciones. Santos desea re-elegirse en el 2014, pero su popularidad ha estado en decadencia, en parte por incremento en la inseguridad en el país, en parte por el deterioro de la economía. Santos piensa que de lograr que las FARC por fin depongan las armas sería, luego de 50 años de insurgencia, un logro impresionante que impulsaría su imagen.

Mucha gente en Colombia desconfía de la sinceridad de los insurgentes y califican como cándido a Santos por buscar conversaciones de paz. Lo cierto es que Santos está dejando su futuro político en manos de una guerrilla impredecible. Y eso, en unas negociaciones de paz, es darle elementos a la contraparte. México está interesado en el asunto porque uno de los negociadores por parte del gobierno, Óscar Naranjo, puede convertirse en asesor de Enrique Peña Nieto en materia de seguridad. Hay que ver cómo proceden las conversaciones.


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