La Noticia:
Al menos 14
personas han sido asesinadas por pistoleros que atacaron un edificio público en
Mubi, al noreste de Nigeria… (bbc.co.uk)
Comentario:
No
sé si sentir alivio o sentirme horrorizado de saber que México no tiene el
monopolio de la violencia. Al parecer la insensibilidad por la vida humana es
universal y las masacres del hombre por el hombre han alcanzado niveles
escandalosos.
¿Qué
pasa en Nigeria? ¿Cuál es la razón de la violencia? ¿Quién es y qué busca el
responsable? Trataremos de contestar estas preguntas al revisar la situación de
Nigeria, un país de 160 millones de habitantes en el noroeste de África.
Nigeria
está dividida en numerosas etnias y estas a su vez en grupos religiosos, pero
sobresalen dos grandes áreas. En el norte el grupo de los Hausa-Fulani,
predominantemente musulmán y en el sur el grupo Igbo, predominantemente
cristiano evangélico. Más que la separación étnica, la partición entre
musulmanes y cristianos ha sido la fuente de conflictos.
Un
grupo militarizado del norte, los Boko Haram, han sido señalados como los
responsables de los últimos atentados y masacres. El nombre completo del grupo
es Jama'atu Ahlis Sunna Lidda'awati wal-Jihad, que traducido quiere decir: “Gente
Comprometida a la Propagación y Enseñanzas del Profeta y la Guerra Santa”. Han
declarado que el objetivo del grupo es instaurar un esquema islámico en Nigeria
y evitar la contaminación de todo lo que suene a occidental, de ser necesario,
por la fuerza.
Los
seguidores de este grupo rechazan desde la vestimenta occidental, como faldas y
pantalones, hasta costumbres democráticas como la votación. Además insisten en
que los sureños cristianos dejen en paz el norte musulmán. Y para ello,
utilizan las armas. La masacre indicada en la noticia se derivó de un tiroteo
en una iglesia cristiana en un pueblo norteño. En dicho tiroteo fallecieron
seis personas. Luego, en un esfuerzo por buscar recursos para enterrar a uno de
ellos, se reunieron 14 personas en un edificio público. Hasta allí llegaron los
del grupo Boko Haram y dispararon a la gente reunida al tiempo que gritaban
“Dios es Grande.”
No
es claro qué indigna más, si el cinismo de asesinar usando el nombre de Dios, o
la falta de vergüenza de asesinar a los deudos de una masacre anterior. Lo
cierto es que es difícil creer que existan simpatizantes de dicho grupo.
Y
sin embargo los tiene. El líder fundador de Boko Haram fue capturado y
asesinado por militares del gobierno nigeriano hace más de cinco años. En ese
momento se consideró desmantelado al grupo y tenido en el olvido. Pero, como
ocurre frecuentemente con grupos que se hacen de un nombre, siempre surge
alguien con la ambición de tomar las riendas y operar evitando la captura. Fue
el caso de Boko Haram y lo peor es que parece haber crecido al punto de
complicar su completa erradicación. El gobierno podrá capturar a un líder, pero
otros surgirán. Toda analogía con los carteles del narcotráfico, puede aplicar.
Salvo quizás por la fuente de financiamiento, que en el caso de Boko Haram se
limita a la extorsión y saqueo.
El
nombre abreviado del grupo es Boko (que significa falso) Haram (que significa
prohibido). En el argot del norte de Nigeria, Boko también se refiere a todo lo
que suene a occidental. De forma que en el nombre, lleva su misión: prohibido
todo lo occidental, desde votación, hasta (y principalmente) la religión.
El
resultado de las actividades de Boko Haram es el pánico entre la población,
predominantemente la cristiana. Más de una vez las iglesias han sido el objeto
del odio de este grupo. En vez de ser un refugio, son un centro de riesgos.
¿Cuál
es la perspectiva? Desafortunadamente debemos decir que es delicada. El
gobierno del presidente Goodluck Jonathan (¿Juanito Buena Suerte?) ha limitado
sus esfuerzos a mantener las actividades del grupo en la zona noreste del país
y aunque declara que lucha por someterlo, la verdad es que se ve rebasado por
las circunstancias. No sería alocado pensar que en el futuro Nigeria se viera
dividido en dos como le ocurrió a Sudán y que un gobierno musulmán se haga
cargo del norte, en tanto que el presidente se quede en el sur.
La
perspectiva optimista es que el ejército sea capaz de erradicar al grupo
extremista, aunque no parece factible en el corto plazo. Sólo nos queda
desearle al presidente que su apellido lo acompañe (Goodluck).
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