La Noticia:
Romney viajó a Ohio, el más
importante de los 10 estados que realizarán primarias y asambleas partidistas
en el llamado Súper Martes…
(reforma.com)
Comentario:
Nuestros
vecinos del norte tienen la peculiaridad de poner apodos para resaltar la
importancia de ciertos eventos. En este caso, el Súper Martes no se refiere al
carnaval o a la semana santa, sino al día en que 10 estados (esto es, la quinta
parte de los estados norteamericanos) elegirán a sus delegados para la
nominación del candidato presidencial del partido republicano.
El
sistema electoral estadounidense es un poco más complejo que el mexicano, pero
no demasiado si se comprenden algunos aspectos fundamentales, que es lo que
estaremos repasando y mencionando cómo van los contendientes hasta antes del
famoso Súper Martes. Comencemos por mencionar el proceso que debe seguir un
aspirante a la presidencia de aquel país.
Supongamos
que Santiago (es un nombre tomado al azar y no hay necesidad de buscar
semejanza con México) tiene la cosquillita de ser presidente de Estados Unidos.
Lo primero que debe verificar es que reúne las condiciones que impone la
constitución para serlo. No son muchas: ser ciudadano por nacimiento, tener al
menos 35 años de edad y ser residente del país por un mínimo de 14 años. Esas
son las condiciones fundamentales, sin embargo en los últimos 70 años, los
contendientes serios han cumplido la condición adicional de ser o haber sido
senador, gobernador, vice-presidente o general de cinco estrellas.
En
nuestro ejemplo, Santiago ha sido senador y reúne los requisitos mínimos
indicados en la constitución. El siguiente paso es atraer la atención de los
noticieros, oficiales de su partido político y/o donadores. Si es así, Santiago
declara su candidatura y comienza a hacer campaña en estados claves. Es el
momento en que comienza la verdadera campaña para lograr la candidatura, si
bien una campaña no explícita se estuvo llevando a cabo tras bambalinas.
Normalmente la lucha por hacerse notar inicia un par de años antes de las
elecciones y el declararse interesado por competir ocurre a principios del año
previo a elecciones.
En
este caso, las elecciones del 2012 serán en noviembre, pero el Partido
Republicano inició el proceso formal para elegir candidato en enero. Para el
Partido Demócrata, la situación fue más sencilla pues cuando el presidente en
turno busca la re-elección, normalmente se convierte en candidato de unidad de
su partido.
En
nuestro ejemplo, Santiago inició su campaña fuerte en Iowa, New Hampshire y
Carolina del Sur porque estos son los estados que deciden primero. El orden en
realidad se dio en forma natural, al tener cada estado el derecho de elegir
libremente el día. Lo que busca Santiago en cada estado es ganar delegados.
Estos son representantes del partido que votarán en la convención nacional del
partido, aproximadamente durante el verano. Lo peculiar de estos delegados es
que votarán, no conforme a su propia opinión, sino como les fue indicado en el
resultado de la votación estatal. Como el voto está pre-determinado, los
candidatos buscan ganar el mayor número de delegados, lo que les garantizará
ganar la elección el día de la convención. Por supuesto los estados mayores
envían a más delegados que los estados pequeños. Sin embargo, los tres estados
mencionados, Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur, son importantes por ser
los tres primeros, en los que comienza a verse una tendencia. El perder en
tales estados, muchas veces significa el fin de la campaña para algunos
candidatos, porque el electorado se concentrará en los punteros del proceso.
Hay
dos tipos de elecciones dependiendo de como cada estado lo haya definido:
elecciones primarias y asambleas partidistas (caucus, en inglés). La diferencia estriba en que en las primarias
todo el electorado puede votar por su candidato favorito, en tanto que en las
asambleas partidistas, solo los miembros registrados de un partido pueden
votar.
Hasta
el momento, Mitt Romney es quien lleva la delantera después de ganar en la
mayoría de los estados que hasta el momento han celebrado primarias o
asambleas. Romney lleva 168 delegados por 86 del segundo lugar Rick Santorum.
Si bien, es casi el doble, la meta para ser designado candidato oficial es
lograr 1144 delegados, así que el proceso aún está en sus inicios.
De
ahí la importancia del Súper Martes. Diez estados en forma simultánea votarán,
lo que representará alrededor de 500 delegados, por lo que quien salga ganador,
puede tomar una delantera considerable. Sin embargo este Súper Martes es pequeño
comparado con el del 2008 en que 24 estados votaron.
Otra
peculiaridad es que al haber elecciones simultáneas en varios estados, los
pre-candidatos deben elegir en donde centralizar sus esfuerzos de campaña. Hay
quienes se deciden por el estado más grande y hay quienes reparten su esfuerzo
para abarcar más estados. Romney, por ejemplo, se concentró en Ohio, el más
grande de los diez estados del Súper Martes.
Si
nadie ha conseguido los 1100 delegados para la fecha de la convención nacional,
entran en juego los súper delegados (otra vez “súper”). Estos son personajes
importantes del partido (como los expresidentes) que pueden votar según su
conciencia, esto es, no tienen amarrado su voto como los delegados normales.
Aún
es pronto para nombrar un favorito, pero no sería remoto que el ganador del
Súper Martes, sea el candidato republicano, así que observemos de cerca lo que
ocurre. Por cierto, para finalizar el ejemplo, Santiago no reunió a los
delegados suficientes en asambleas partidistas y se quedará suspirando.
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