jueves, 18 de julio de 2013

Super Martes Republicano

La Noticia:
Romney viajó a Ohio, el más importante de los 10 estados que realizarán primarias y asambleas partidistas en el llamado Súper Martes… (reforma.com)

Comentario:
Nuestros vecinos del norte tienen la peculiaridad de poner apodos para resaltar la importancia de ciertos eventos. En este caso, el Súper Martes no se refiere al carnaval o a la semana santa, sino al día en que 10 estados (esto es, la quinta parte de los estados norteamericanos) elegirán a sus delegados para la nominación del candidato presidencial del partido republicano.

El sistema electoral estadounidense es un poco más complejo que el mexicano, pero no demasiado si se comprenden algunos aspectos fundamentales, que es lo que estaremos repasando y mencionando cómo van los contendientes hasta antes del famoso Súper Martes. Comencemos por mencionar el proceso que debe seguir un aspirante a la presidencia de aquel país.

Supongamos que Santiago (es un nombre tomado al azar y no hay necesidad de buscar semejanza con México) tiene la cosquillita de ser presidente de Estados Unidos. Lo primero que debe verificar es que reúne las condiciones que impone la constitución para serlo. No son muchas: ser ciudadano por nacimiento, tener al menos 35 años de edad y ser residente del país por un mínimo de 14 años. Esas son las condiciones fundamentales, sin embargo en los últimos 70 años, los contendientes serios han cumplido la condición adicional de ser o haber sido senador, gobernador, vice-presidente o general de cinco estrellas.

En nuestro ejemplo, Santiago ha sido senador y reúne los requisitos mínimos indicados en la constitución. El siguiente paso es atraer la atención de los noticieros, oficiales de su partido político y/o donadores. Si es así, Santiago declara su candidatura y comienza a hacer campaña en estados claves. Es el momento en que comienza la verdadera campaña para lograr la candidatura, si bien una campaña no explícita se estuvo llevando a cabo tras bambalinas. Normalmente la lucha por hacerse notar inicia un par de años antes de las elecciones y el declararse interesado por competir ocurre a principios del año previo a elecciones.

En este caso, las elecciones del 2012 serán en noviembre, pero el Partido Republicano inició el proceso formal para elegir candidato en enero. Para el Partido Demócrata, la situación fue más sencilla pues cuando el presidente en turno busca la re-elección, normalmente se convierte en candidato de unidad de su partido.

En nuestro ejemplo, Santiago inició su campaña fuerte en Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur porque estos son los estados que deciden primero. El orden en realidad se dio en forma natural, al tener cada estado el derecho de elegir libremente el día. Lo que busca Santiago en cada estado es ganar delegados. Estos son representantes del partido que votarán en la convención nacional del partido, aproximadamente durante el verano. Lo peculiar de estos delegados es que votarán, no conforme a su propia opinión, sino como les fue indicado en el resultado de la votación estatal. Como el voto está pre-determinado, los candidatos buscan ganar el mayor número de delegados, lo que les garantizará ganar la elección el día de la convención. Por supuesto los estados mayores envían a más delegados que los estados pequeños. Sin embargo, los tres estados mencionados, Iowa, New Hampshire y Carolina del Sur, son importantes por ser los tres primeros, en los que comienza a verse una tendencia. El perder en tales estados, muchas veces significa el fin de la campaña para algunos candidatos, porque el electorado se concentrará en los punteros del proceso.

Hay dos tipos de elecciones dependiendo de como cada estado lo haya definido: elecciones primarias y asambleas partidistas (caucus, en inglés). La diferencia estriba en que en las primarias todo el electorado puede votar por su candidato favorito, en tanto que en las asambleas partidistas, solo los miembros registrados de un partido pueden votar.

Hasta el momento, Mitt Romney es quien lleva la delantera después de ganar en la mayoría de los estados que hasta el momento han celebrado primarias o asambleas. Romney lleva 168 delegados por 86 del segundo lugar Rick Santorum. Si bien, es casi el doble, la meta para ser designado candidato oficial es lograr 1144 delegados, así que el proceso aún está en sus inicios.

De ahí la importancia del Súper Martes. Diez estados en forma simultánea votarán, lo que representará alrededor de 500 delegados, por lo que quien salga ganador, puede tomar una delantera considerable. Sin embargo este Súper Martes es pequeño comparado con el del 2008 en que 24 estados votaron.

Otra peculiaridad es que al haber elecciones simultáneas en varios estados, los pre-candidatos deben elegir en donde centralizar sus esfuerzos de campaña. Hay quienes se deciden por el estado más grande y hay quienes reparten su esfuerzo para abarcar más estados. Romney, por ejemplo, se concentró en Ohio, el más grande de los diez estados del Súper Martes.

Si nadie ha conseguido los 1100 delegados para la fecha de la convención nacional, entran en juego los súper delegados (otra vez “súper”). Estos son personajes importantes del partido (como los expresidentes) que pueden votar según su conciencia, esto es, no tienen amarrado su voto como los delegados normales.

Aún es pronto para nombrar un favorito, pero no sería remoto que el ganador del Súper Martes, sea el candidato republicano, así que observemos de cerca lo que ocurre. Por cierto, para finalizar el ejemplo, Santiago no reunió a los delegados suficientes en asambleas partidistas y se quedará suspirando.


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