jueves, 18 de julio de 2013

Inhabilitan 11 Años al Juez Baltasar Garzón

La Noticia:
Esta condena del Tribunal Supremo español representa el fin de la carrera del magistrado… (reforma.com)

Comentario:
Si existe un juez polémico, él es Baltasar Garzón. Esta sentencia que prácticamente termina con su carrera, produjo antagónicas reacciones. Desde quienes declararon que se lo tenía merecido por creerse por encima de la ley, hasta quienes se manifestaron en Madrid gritando consignas en contra del fallo. Lo cierto es que pocos quedan inmunes ante el debate despertado por su juicio.

Revisaremos primero quién es este juez tan polémico, para luego analizar un poco de su trayectoria, finalizando con las acusaciones en su contra y lo que podremos esperar en el futuro cercano del juez Garzón.

Baltasar Garzón nació el 26 de octubre del 1955 en Villa de Torres, una localidad al sur de España. Se convirtió en juez provincial desde los 23 años. A los 32 ya se había unido a las Cortes Nacionales. Para todos los reflectores que ha atraído, sorprende que apenas tenga 56 años de edad.

Garzón funcionaba, hasta su suspensión en el 2010, como un juez investigador en las Cortes Nacionales. Este tipo de jueces no litiga como uno tradicional basado en demandas, sino que atrae investigaciones que considera deben someterse a un tribunal. Algo así como buscar evidencias en el entorno contra determinado individuo y, si procede, llevarlo a juicio. El elegir casos de relevancia mundial, fue lo que lo llevó a figurar en las primeras planas de los diarios.

El caso que quizás le dio más resonancia a su nombre, fue cuando hizo que el exdictador chileno Augusto Pinochet fuera arrestado en Londres en 1998 cuando el militar retirado fue a atenderse una condición médica. El argumento que Garzón dio para su detención y solicitud de extradición a España, fue el principio de jurisdicción universal, según el cual, ciertos crímenes son tan graves que deben ser manejados en cualquier parte del mundo sin importar en donde hayan sido cometidos. Pinochet era acusado de más de 3,000 muertes o desapariciones durante la dictadura chilena que se prolongó del 1973 al 1990. Durante 18 meses fue detenido Pinochet en Londres, pero se consideró que su salud era muy débil para ser llevado a juicio y se le permitió regresar a su país. Aunque nunca lo tuvo en el banquillo de los acusados, el juez Garzón saltó a la fama sólo por la intención.

Otros casos notables en que Garzón participó fueron el juicio en España del ex militar argentino Adolfo Scilingo, quien fue hallado culpable de crímenes contra la humanidad y sentenciado a 640 años de cárcel. El juicio en España a 18 terroristas de Al-Qaeda en el que fueron condenados a largas penas de cárcel y la orden de arresto, que nunca se concretó, a Osama Bin Laden. El juez también estuvo activo durante el desmantelamiento del grupo separatista ETA y se rumora que estaba en la lista de personas non-gratas de la organización (esto es, candidato a ser asesinado).

Sin embargo, el caso más polémico hasta el momento, es cuando decidió abrir una investigación de los crímenes contra la humanidad cometidos durante el tiempo del dictador español Francisco Franco. Polémico, no tanto porque alguien dude que hubiera desapariciones de miles de españoles durante esa época, sino porque en 1977 se emitió una Ley de Amnistía que se supone evitaría abrir dolorosas heridas en el recuerdo de muchos españoles. Baltasar Garzón fue acusado de violar dicha ley con su investigación. Si bien, este caso no es el motivo de su suspensión, muchos consideran que fue clave para formar animosidad en su contra y que es la real causa de una sentencia tan severa.

En realidad el caso que originó la suspensión de sus atribuciones como juez, fue cuando autorizó grabaciones ocultas de conversaciones en una prisión de gente implicada en actos de corrupción. ¿Se vale violar la privacidad en aras de conseguir evidencias? La ley española lo prohíbe y ciertamente Baltasar Garzón se saltó la ley en este caso. El argumento del juez (o diremos ahora del ex juez) es que medidas extraordinarias son permitidas cuando se trata de colectar evidencia en contra de delincuentes extraordinarios. Los jueces no compartieron su opinión y lo castigaron.

¿Qué le queda por delante a Baltasar Garzón? Él ya ha declarado que buscará apelar la sentencia, si no puede en España, en las cortes europeas. Pero existe un problema. Los juicios son lentos y pueden existir contra apelaciones, así que difícilmente veremos en el futuro cercano realizando investigaciones en el papel de juez a Baltasar Garzón. Pero sin duda lo veremos dando conferencias alrededor del mundo y asesorando a las cortes europeas. Tiene demasiada avidez por los reflectores como para iniciar una vida de quietud y oscuridad.


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