jueves, 18 de julio de 2013

Instalan Mesa de Diálogo Colombia-FARC

La Noticia:
El Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) iniciaron formalmente en Noruega una nueva etapa de la mesa de diálogo de paz… (reforma.com)

Comentario:
Después de 50 años de conflicto, parece haber cierta esperanza de que las FARC abandonen las armas y tomen el rol de oposición política. Para ser sinceros, no parece que las conversaciones de paz tengan mejor resultado que las dos anteriores, pero la paz nunca llegará si no se dan pasos hacia ella. ¿Cuál es la historia de las conversaciones de paz? ¿Cómo será el proceso de las actuales negociaciones? ¿Cuáles son los puntos a tratar? ¿Qué fuerza tienen las FARC en la actualidad? Son las preguntas que estaremos analizando en esta ocasión.

Para comenzar digamos que las FARC se formaron en 1964 con el propósito de instalar en Colombia un gobierno basado en el comunismo. Si bien ha habido altibajos en el movimiento, siempre ha enarbolado la bandera socialista. Las primeras pláticas de paz se dieron en 1981 con el entonces presidente colombiano Belisario Betancur. Hubo un cese al fuego de las hostilidades en 1984 para favorecer las negociaciones, pero no fue suficiente y en 1987 se interrumpieron las pláticas de paz. Transcurrieron 12 años hasta que en 1999 el entonces presidente Andrés Pastrana volviera a dialogar con los rebeldes. Pastrana llegó al punto de desmilitarizar una amplia zona del país con la esperanza de avanzar en el diálogo de paz, pero las FARC acabaron con la esperanza cuando en 2002 tuvieron la osadía de secuestrar a la candidata presidencial Ingrid Betancourt.

Este es el tercer intento de establecer conversaciones para la paz, pero esta vez, el actual presidente Juan Manuel Santos ha advertido que no otorgará concesiones como un alto al fuego o desmilitarización de zonas del país en tanto no concluyan con éxito las conversaciones. Santos no va a permitir que con pretexto de sentarse a la mesa de diálogo, las FARC aprovechen para fortalecerse como lo hicieron en las dos ocasiones anteriores.

¿Cómo comenzaron las actuales negociaciones y cuál es el proceso? Poco después de que Juan Manuel Santos tomó posesión de la presidencia en agosto del 2010, se iniciaron pláticas informales con los rebeldes de las FARC. Dichas pláticas se convirtieron en algo más formal cuando en febrero del 2012, en La Habana, Cuba, representantes de las FARC y del gobierno colombiano se reunieron para discutir la posibilidad de establecer negociaciones oficiales. En agosto del 2012 hubo un acuerdo sobre la necesidad de sentarse a dialogar un posible fin del conflicto armado. El acuerdo fue que iniciarían las conversaciones en Noruega y que después se moverían a La Habana a discutir los diferentes puntos. Los gobiernos de Noruega y Cuba se convierten de este modo en garantes de que el proceso fluya con normalidad.

No hay fecha límite establecida. El presidente Santos considera que el proceso puede tomar meses, si bien no años. Él está interesado en terminar antes de que termine su mandato en 2014, lo que le redituaría buenas oportunidades para ser re-electo. Las FARC dicen estar dispuestas a sentarse a negociar, tanto tiempo como sea necesario.

Los puntos a tratar en estas negociaciones son cinco: desarrollo rural (después de todo, la defensa de los campesinos es la bandera principal de las FARC), garantías para el ejercicio de participación ciudadana y política para las FARC (cambiar la lucha armada por lucha política), el final del conflicto armado, tráfico de drogas (se asocia a las FARC con los cárteles de la droga) y los derechos de las víctimas del conflicto. La agenda parece haber sido bien planeada y con los cinco puntos anteriores se podrían lograr conversaciones de mucho valor para el pueblo colombiano. En anteriores negociaciones de paz se habían incluido aspectos de cambios al modelo político y económico de Colombia, algo que no podría, realísticamente hablando, ser discutido en una mesa con revolucionarios armados.

Las FARC hoy en día no están en su apogeo, como cuando en 2001 contaban con alrededor de 16,000 elementos activos. Se estima que el número de miembros activos el día de hoy sea de 8,000 combatientes. En un momento dado, las FARC controlaban casi un tercio del territorio colombiano, pero hoy operan solo en algunas zonas rurales. Además un gran número de líderes de la organización han sido capturados o abatidos por el gobierno federal. Pero a pesar de que las FARC son una sombra de lo que fueron, el gobierno colombiano parece tener incapacidad para darle el golpe mortal, de ahí que las negociaciones para la paz sean un recurso válido.


El primer punto a negociar será el del desarrollo rural, el cual será el termómetro para ver si las dos partes toman en serio su papel y logran avances significativos, o si estas conversaciones acabarán como las dos anteriores en sonados fracasos. Ya es hora de que la paz llegue al pueblo de Colombia, así que nuestros mejores deseos a los negociadores.

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