La Noticia:
El Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (FARC) iniciaron formalmente en Noruega una nueva etapa de la mesa
de diálogo de paz… (reforma.com)
Comentario:
Después
de 50 años de conflicto, parece haber cierta esperanza de que las FARC
abandonen las armas y tomen el rol de oposición política. Para ser sinceros, no
parece que las conversaciones de paz tengan mejor resultado que las dos
anteriores, pero la paz nunca llegará si no se dan pasos hacia ella. ¿Cuál es
la historia de las conversaciones de paz? ¿Cómo será el proceso de las actuales
negociaciones? ¿Cuáles son los puntos a tratar? ¿Qué fuerza tienen las FARC en
la actualidad? Son las preguntas que estaremos analizando en esta ocasión.
Para
comenzar digamos que las FARC se formaron en 1964 con el propósito de instalar
en Colombia un gobierno basado en el comunismo. Si bien ha habido altibajos en
el movimiento, siempre ha enarbolado la bandera socialista. Las primeras
pláticas de paz se dieron en 1981 con el entonces presidente colombiano
Belisario Betancur. Hubo un cese al fuego de las hostilidades en 1984 para
favorecer las negociaciones, pero no fue suficiente y en 1987 se interrumpieron
las pláticas de paz. Transcurrieron 12 años hasta que en 1999 el entonces
presidente Andrés Pastrana volviera a dialogar con los rebeldes. Pastrana llegó
al punto de desmilitarizar una amplia zona del país con la esperanza de avanzar
en el diálogo de paz, pero las FARC acabaron con la esperanza cuando en 2002
tuvieron la osadía de secuestrar a la candidata presidencial Ingrid Betancourt.
Este
es el tercer intento de establecer conversaciones para la paz, pero esta vez,
el actual presidente Juan Manuel Santos ha advertido que no otorgará
concesiones como un alto al fuego o desmilitarización de zonas del país en
tanto no concluyan con éxito las conversaciones. Santos no va a permitir que
con pretexto de sentarse a la mesa de diálogo, las FARC aprovechen para fortalecerse
como lo hicieron en las dos ocasiones anteriores.
¿Cómo
comenzaron las actuales negociaciones y cuál es el proceso? Poco después de que
Juan Manuel Santos tomó posesión de la presidencia en agosto del 2010, se
iniciaron pláticas informales con los rebeldes de las FARC. Dichas pláticas se
convirtieron en algo más formal cuando en febrero del 2012, en La Habana, Cuba,
representantes de las FARC y del gobierno colombiano se reunieron para discutir
la posibilidad de establecer negociaciones oficiales. En agosto del 2012 hubo
un acuerdo sobre la necesidad de sentarse a dialogar un posible fin del
conflicto armado. El acuerdo fue que iniciarían las conversaciones en Noruega y
que después se moverían a La Habana a discutir los diferentes puntos. Los
gobiernos de Noruega y Cuba se convierten de este modo en garantes de que el
proceso fluya con normalidad.
No
hay fecha límite establecida. El presidente Santos considera que el proceso
puede tomar meses, si bien no años. Él está interesado en terminar antes de que
termine su mandato en 2014, lo que le redituaría buenas oportunidades para ser
re-electo. Las FARC dicen estar dispuestas a sentarse a negociar, tanto tiempo
como sea necesario.
Los
puntos a tratar en estas negociaciones son cinco: desarrollo rural (después de
todo, la defensa de los campesinos es la bandera principal de las FARC),
garantías para el ejercicio de participación ciudadana y política para las FARC
(cambiar la lucha armada por lucha política), el final del conflicto armado,
tráfico de drogas (se asocia a las FARC con los cárteles de la droga) y los
derechos de las víctimas del conflicto. La agenda parece haber sido bien
planeada y con los cinco puntos anteriores se podrían lograr conversaciones de
mucho valor para el pueblo colombiano. En anteriores negociaciones de paz se
habían incluido aspectos de cambios al modelo político y económico de Colombia,
algo que no podría, realísticamente hablando, ser discutido en una mesa con
revolucionarios armados.
Las
FARC hoy en día no están en su apogeo, como cuando en 2001 contaban con
alrededor de 16,000 elementos activos. Se estima que el número de miembros
activos el día de hoy sea de 8,000 combatientes. En un momento dado, las FARC
controlaban casi un tercio del territorio colombiano, pero hoy operan solo en
algunas zonas rurales. Además un gran número de líderes de la organización han
sido capturados o abatidos por el gobierno federal. Pero a pesar de que las
FARC son una sombra de lo que fueron, el gobierno colombiano parece tener
incapacidad para darle el golpe mortal, de ahí que las negociaciones para la
paz sean un recurso válido.
El
primer punto a negociar será el del desarrollo rural, el cual será el
termómetro para ver si las dos partes toman en serio su papel y logran avances
significativos, o si estas conversaciones acabarán como las dos anteriores en
sonados fracasos. Ya es hora de que la paz llegue al pueblo de Colombia, así
que nuestros mejores deseos a los negociadores.
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