jueves, 18 de julio de 2013

Argentina en Conflicto con España

La Noticia:
El gobierno español anunció que limitará la importación de biodiesel argentino en señal de protesta por la expropiación del 51 por ciento de YPF, filial argentina de la petrolera ibérica Repsol… (reforma.com)

Comentario:
La presidente argentina Cristina Fernández de Kirchner expropió la empresa petrolera YPF, la cual era controlada en un 57.4% por la española Repsol, pero que ahora será propiedad del Estado argentino en un 51%. Esto es, Repsol conservará un 6.4%. Dicha expropiación causó malestar en España, si bien fue acogida con beneplácito en Argentina.

Revisaremos por qué Argentina decidió tomar esta medida y cuáles son las probables consecuencias de la misma en un mundo globalizado, diferente a aquel que existía cuando México expropió el petróleo en 1938. Aunque cabe recordar que inmediatamente después de la expropiación mexicana, Gran Bretaña rompió relaciones diplomáticas con México y que Holanda y Estados Unidos decretaron un embargo comercial. En aquella época, la Segunda Guerra Mundial allanó el camino para una reconciliación, pero fue evidente que se lastimaron sensibilidades con el hecho. Argentina no puede esperar que España reciba la noticia y le de una palmadita en la espalda expresando: “¡Bien hecho!”

Para muchos, la noticia de la expropiación se les hizo similar a la noticia que dio un presidente interino en Argentina en diciembre del 2001 cuando anunció que el país no iba a pagar su deuda externa. Igual que en esta ocasión, hubo felicitaciones y aprobación dentro de Argentina, pero las sonrisas pronto se volvieron amargas cuando la decisión empujó al país a la peor crisis financiera de su historia.

Bajo la presidencia de Néstor Kirchner, electo en 2003, Argentina comenzó a resurgir de su crisis, pero también la economía comenzó a depender más y más del Estado y a alejarse de una economía de libre mercado. En 2003 se nacionalizó el correo. En 2006 le tocó el turno a la empresa de agua Aysa. Ya bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, en 2009 la línea aérea Aerolíneas Argentinas también fue nacionalizada y más recientemente, se expropiaron los fondos de jubilación privados. Es evidente que Fernández decidió continuar con el modelo económico de su esposo, ya fallecido, orientando al país hacia un esquema socialista más allá de la moderación.

Cristina Fernández justificó la expropiación indicando que era necesaria para reducir el gasto energético del Estado. De hecho en el 2010 Argentina importó petróleo por primera vez desde que YPF fue privatizada a principio de los años noventa. Se calcula que en el 2011 Argentina pagó por su petróleo 14,000 millones de dólares. Según Fernández, esto es porque Repsol no ha invertido lo suficiente en infraestructura para mantener el ritmo del consumo local y que en contraste, ha repatriado el 90% de sus utilidades. Según Repsol, ellos sí han invertido en Argentina.

¿Cuáles son las consecuencias de la movida? Primero, no sólo se ha quedado en declaraciones la queja de España, sino que ya se han tomado las primeras medidas. España limitará la importación de biodiesel argentino. Operación que se elevó a 706 millones de euros en el 2011. Probablemente otras importaciones españolas seguirán la misma ruta. Estamos hablando de otros 1,300 millones de euros aproximadamente. Segundo, como respaldo a España, la Unión Europea dará baja prioridad a la importación de productos argentinos favoreciendo a productos equivalentes de la Unión, con lo cual los ingresos de divisas de Argentina muy probablemente se desplomarán este año.

Como consecuencia de lo anterior, Argentina tendrá menores divisas necesarias para impulsar esas inversiones que le cuestionó a Repsol. Se estima que al menos se requieren 6,000 millones de dólares para incrementar la producción de YPF, pero no se cuenta con ese dinero y las represalias comerciales lo harán difícil de conseguir.

Así que Argentina está en ese punto: por un lado feliz porque el petróleo ya es de los argentinos, pero por otro lado preocupada porque los embargos comerciales la aislarán de la comunidad internacional. El petróleo tendrá etiqueta de pertenencia, pero el pueblo descubrirá que la eficiencia de empresas propiedad del Estado no siempre es la mejor de las situaciones, sobre todo cuando no hay dinero para renovarlas. Lo más seguro es que la industrialización argentina sufra un retroceso y aumente la pobreza en el país. ¿Habrá considerado este escenario lúgubre Cristina Fernández cuando decretó la expropiación? Por el bien de los argentinos, esperemos que tenga un as bajo la manga.


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