La Noticia:
La liberación de Florence Cassez tras siete años en prisión
fue celebrada por familiares, amigos y políticos en el país galo… (reforma.com)
Comentario:
Independientemente
del debate popular de si es inocente o culpable, Florence Cassez funcionó como
elemento político entre México y Francia. Es difícil asimilarlo, pero las
relaciones entre ambos países parecen haber recibido un impulso gracias al
hecho de la liberación de la francesa. ¿Quiénes festejaron en Francia la
noticia? ¿Cuál es el recuento de los daños durante el largo proceso? ¿Qué
aprendizaje queda? Son las preguntas que analizaremos en esta ocasión.
La
noticia en Francia fue recibida desde el primer instante con beneplácito. Al
parecer un grupo de personas interesadas, entre ellas la Primera Dama francesa,
siguieron la resolución de la Corte en directo y abrieron botellas de champaña
para celebrar. Por supuesto la primera en la línea fue la madre de Cassez,
Charlotte, quien pronto declaró: “No tengo rencor en contra de nadie, las
autoridades mexicanas son como son, en todos lados hay buenos y malos…”
Se
infiere que los malos fueron aquellos que retenían a su hija en la cárcel y los
buenos, los ministros de la Corte que la liberaron. No parece haber duda en
ella de que su hija es completamente inocente. Lo cual no extraña de su madre,
pero cabe destacar que tuvo el valor para proyectar esa idea en la mayoría de
los franceses y principalmente en la cúpula del gobierno. Por ejemplo, la
Primera Dama de Francia, Valérie Trierweiler, seguramente haciendo hueco en una
apretada agenda, estaba con ella esperando la resolución de la Corte.
Trierweiler
publicó en Twitter: “#Florence Cassez recobra por fin la libertad. Inmensa alegría
compartida con su mamá y los apoyos de Florence #alivio” Lo que deja ver que
ella tampoco tenía duda de la inocencia de Cassez.
¿Quiénes
más celebraron? Tenemos el caso de Stéphane Saint-André, Alcalde de Béthune, localidad
de donde es nativa Florence Cassez, quien dijo a la prensa que los habitantes
del pueblo siguieron la transmisión sobre la decisión de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación (SCJN) y luego de alabar a la que calificó como actuación
ejemplar de la Corte, dijo que están listos para organizar un festejo en cuanto
Cassez llegue al pueblo.
También
celebró el Presidente francés Francois Hollande quien declaró: “Tengo un
reconocimiento hacia la justicia mexicana porque hizo prevalecer el derecho.
Era la confianza que habíamos depositado en ella y hoy podemos decir que entre
Francia y México tenemos las mejores relaciones que se pueda tener.” Está claro
que consideraba importante la liberación de Cassez sin cuestionar su posible
involucramiento en el delito de secuestro organizado.
Por
supuesto también reaccionó el expresidente francés Nicolás Sarkozy: "Estoy
muy, muy feliz", declaró brevemente. De hecho él abogó fuertemente por
Cassez frente al ex Presidente Felipe Calderón e incluso provocó una mini
crisis entre los países al proponer hace dos años que las celebraciones del
“Año de México” en Francia fueran dedicadas a Florence Cassez. Esto hizo que el
gobierno mexicano cancelara todos los eventos dañando un potencial de
colaboración cultural entre los países.
Respecto
al recuento de los daños, está la mencionada cancelación del “Año de México” en
Francia que seguramente canceló un flujo de visitas y proyectos conjuntos.
También se dañó la imagen de México al rechazar el pedido oficial de Francia,
cuando en el 2009 solicitó que Florence Cassez fuera trasladada a Francia para
terminar de cubrir su condena. En ese entonces Felipe Calderón declaró
unilateralmente, porque existen acuerdos de colaboración en ese sentido, que
Florence Cassez cumpliría sus 60 años de condena en una cárcel mexicana. Al
violar acuerdos internacionales, hizo ver a México como país que interpreta a
su manera los acuerdos.
¿Qué
aprendizaje nos deja todo esto? El fundamental, y la raíz del problema, es
mejorar la actuación de las autoridades al perseguir los delitos. Quizás no sea
prueba fehaciente de inocencia (según encuestas rápidas, el 80% de los
mexicanos piensa que Cassez es culpable), pero ciertamente el montaje de la
aprehensión de la francesa involucró elementos de duda que le valieron ser
considerada inocente en su propio país. Segunda, aceptar los términos de los
acuerdos internacionales que le hubieran representado a Cassez la misma
liberación que hoy disfruta sin haberse generado tensiones entre los dos
países. Además México, debido a que muchos migrantes padecen en cárceles
mexicanas, sería el primer interesado en respetar los acuerdos internacionales
de cooperación entre condenados.
No
sé si Cassez sea inocente, pero comparto la opinión de que vicios en el proceso
podrían cambiar la perspectiva de los jueces. Sale sobrando debatir, Cassez
nunca regresará a México a completar su juicio.
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