jueves, 18 de julio de 2013

Podría Grecia Abandonar el Euro

La Noticia:
La falta de consenso político en Grecia ha puesto al país y a toda Europa en vilo, e incluso se preparan para lo peor… (reforma.com)

Comentario:
Ha transcurrido prácticamente un año desde que inició la crisis en Grecia. Hace un año se consideró que era una bomba de tiempo y a la fecha no han logrado desactivarla y cada vez la situación es más desesperada y al parecer los líderes europeos ya están en una postura de que lo mejor es que ya explote haciendo el menor de los daños posibles. Exploraremos en este artículo las siguientes preguntas: ¿cuál es la situación actual de Grecia? ¿Por qué está en problemas para comenzar? ¿Qué se ha hecho para ayudarla? Y, por supuesto, ¿qué se espera para el futuro?

Comencemos por la situación actual. Grecia ha recibido apoyos financieros de la Unión Europea a cambio de que se implementen medidas de austeridad en el país. Lo cual parece razonable: “te presto, pero gasta menos.” Para los griegos, sin embargo, gastar menos es apretarse el cinturón, es tener menores (de por sí son pocas) oportunidades de empleo, es reducir el estándar de vida… Y no todos están de acuerdo. Hubo elecciones el 6 de mayo pasado donde los triunfadores fueron los partidos que se oponen a la austeridad. Como consecuencia, el gobierno no pudo establecer alianzas para implementar las medidas que le exige la Unión Europea y tuvo que entrar al relevo un gobierno interino cuya única misión es convocar nuevas elecciones para junio.

Considerando el resultado de mayo y las encuestas, se pronostica que el principal partido anti-austeridad será el ganador. Si es así, la Unión Europea dejará de apoyar financieramente a Grecia y muy probablemente ésta saldrá de la Unión. Escenario que se antoja costoso para toda Europa porque Grecia suspendería pagos de su deuda a los países europeos. Hasta hace poco tiempo, el que Grecia saliera de la Unión era algo impensable, ahora cada vez más los políticos y economistas europeos contemplan la alternativa como factible.

¿Cómo llegó Grecia a esta situación? Gastando más allá de sus posibilidades. Incluso antes de pertenecer a la Unión Europea, Grecia ya tenía un déficit público considerable y sobornó a Goldman Sachs para que le diera calificación favorable ante los auditores de la Unión. Una vez aceptados, el turismo y la adopción del euro llenaron de optimismo al país y continuaron gastando en forma desmedida. Por ejemplo los salarios del sector público aumentaron 50% entre 1999 y 2007, mucho más que cualquier otro país de la Eurozona. Recordemos también que durante las Olimpiadas del 2004 no se reparó en gastos. Aunado al gasto del gobierno, existió una gran evasión de impuestos que provocaron que el déficit público saliera de control. Para rematar la crisis financiera mundial la tomó desprevenida y la deuda se disparó al punto de que no fue capaz ni de cubrir los intereses.

Igual que un padre de familia que tiene más egresos que ingresos y que utiliza la tarjeta de crédito para compensar. Llega un punto en el que los intereses de la deuda superan su capacidad de pago. Eso le ocurrió a Grecia.

¿Tuvo ayuda Grecia? Sí. En mayo del 2010 la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) le dieron 110 mil millones de euros para que el gobierno pagara parte de sus deudas. Pero no fue suficiente y otro paquete de ayuda por 130 mil millones de euros fue acordado a principios de 2012. Tales cantidades le dieron derecho a la Unión Europea y al FMI exigir medidas económicas de austeridad. En principio fueron implementadas, pero esto condujo a una fuerte recesión en Grecia. Tan solo en los primeros tres meses del 2012, la economía decreció 6.2%. Sin crecimiento económico, se percibe difícil que Grecia pueda generar suficientes ingresos para saldar sus deudas.

Tales números hicieron que apareciera una corriente de pensamiento anti-austeridad, la cual pretende renegociar la deuda con la UE y el FMI. Sin embargo, Ángela Merkel, canciller alemana y líder del paquete pro-ayuda, dice que los términos no son negociables.

¿Qué podemos esperar? Si en las elecciones de junio ganan los que se oponen a las medidas de austeridad, buscarán renegociar la deuda, seguramente sin éxito y Grecia se verá precisada a abandonar el euro. Grecia adoptaría su antigua moneda el dracma, pero se anticipa que se devaluaría de inmediato generando incertidumbre en la economía griega.
De hecho, en anticipación a este escenario, muchos griegos han retirado euros de sus cuentas bancarias para evitar que les sean convertidos a dracmas. El problema es que los bancos tienen una capacidad limitada y pueden caer en quiebra.

Si en las elecciones de junio ganan los que buscan continuar con las medidas de austeridad por drásticas que sean, con tal de continuar con el apoyo de la UE, se prevé que en unos cinco años se empiece a ver la recuperación de la economía. Pero para muchos habitantes, cinco años es demasiado y podría haber descontentos públicos.

¿El pronóstico? Cada vez parece más probable que Grecia abandone al euro y lo que está en duda es si su salida pueda ser ordenada para evitar contagios con otros países europeos.


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