viernes, 19 de julio de 2013

Dos Monjes Tibetanos Se Inmolan en China

La Noticia:
Dos jóvenes monjes tibetanos se prendieron fuego y fallecieron para protestar por la ocupación China del Tibet… (hindustantimes.com)

Comentario:
Es difícil comprender el grado de patriotismo que hay que tener para realizar lo que estos jóvenes monjes, por cierto de 20 y 22 años de edad, hicieron por su patria. Lo que no queda muy en claro es la efectividad de su demostración. La represión de la prensa es limitada en el área por parte del gobierno chino y si la noticia llegó a Occidente fue de segunda mano y con falta de confirmación oficial. ¿Cuál es la situación del Tibet?

Comencemos por recordar que el Tibet es una extensa región en el oeste de China, que podría ser mayor si consideramos que tres provincias chinas adyacentes, Qinghai, Gansu y Sichuan, contienen una gran cantidad de tibetanos, haciendo que la zona de influencia étnica del Tibet ocupe al menos el 50% del territorio occidental de China. El Tibet declaró su independencia en 1913 de China y se mantuvo en esa situación hasta el 1949. Aunque por supuesto, China no reconoce durante ese periodo a Tibet como independiente, sino solamente como autónomo.

La Revolución Comunista ocupó el Tibet en 1950 y la re-incorporó al territorio chino. Era la época de Mao Zedong como líder chino. Las autoridades tibetanas, sin poder bélico, se vieron en la necesidad de aceptar la situación aunque trataron de negociar cierta autonomía, intentando al menos mantener el sistema político tibetano. Cuando se vio claro que el gobierno chino no pretendía otorgar concesiones, hubo una rebelión abierta en 1956. Tibet buscó liberarse de China, pero no lo consiguió y el Dalai Lama, el líder tibetano, tuvo que emigrar al norte de la India. Cerca de 80,000 tibetanos siguieron al Dalai Lama al exilio.

China reprimió la rebelión con fuerza, aunque no hay cifras específicas de las víctimas. Según el Tibet, miles murieron durante la represión, pero esto lo niegan las autoridades chinas. China estableció la región del Tibet como una más de sus provincias y buscó instaurar la revolución cultural que incluía una filosofía de “no religión.” Esto se contrapuso fuertemente contra la cultura fuertemente budista del Tibet. Durante esta época se destruyeron muchos monasterios y se reprimió la práctica del budismo.

En 1980 cambió un poco la situación, ya que China comenzó a tolerar la práctica de las religiones dentro de su territorio poco a poco (aún hoy en día no existe una tolerancia perfecta). Los budistas pudieron operar abiertamente, pero aún se quejaban de la falta de independencia. Y se presentó a los tibetanos una amenaza más: la inmigración de chinos Han a la región del Tibet. En el 2008 hubo choques entre los chinos Han y los tibetanos que condujo a violencia por varios días.

El Dalai Lama desde el exilio ya no está solicitando la independencia del Tibet, lo asume como mucho pedir, pero al menos reclama mayor autonomía para la región. Esta petición la hace en varios medios occidentales, en visitas a diferentes países (hizo una visita a México en el 2011) y cualquier evento al que logra ser invitado. Normalmente China pone presión para que nadie le otorgue jerarquía de Jefe de Estado y en general da resultado, porque nadie desea estar en pleito con los chinos y su enorme poderío comercial. Las declaraciones del Dalai Lama bajo esas condiciones, pasan bastante desapercibidas, haciendo mella quizás en solo una élite intelectual.

Así que más o menos desde el 2011, los tibetanos han utilizado otros medios para llamar la atención: las autoinmolaciones. Desde esa fecha se calcula que más de 100 tibetanos, principalmente jóvenes monjes, se han prendido fuego, la mayoría en forma fatal, buscando protestar contra la falta de libertades religiosas y por el regreso del Dalai Lama. Las autoridades chinas acusan a este último de promover las protestas, cosa que él niega.

El gobierno chino acaba de cambiar liderazgo y para algunos, estas nuevas protestas van encaminadas a atraer la atención de Xi Jinping, el nuevo Presidente. Sin embargo, Jinping podrá ser nuevo en el cargo, pero no en la élite gubernamental. Se antoja difícil que intente dar marcha atrás a la política china de control rígido de las regiones. Podremos quizás sentir simpatía por los jóvenes que se sacrificaron, pero lo cierto es que muy probablemente su muerte sólo sea una estadística más del férreo control gubernamental chino.


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