La Noticia:
Dos jóvenes
monjes tibetanos se prendieron fuego y fallecieron para protestar por la
ocupación China del Tibet… (hindustantimes.com)
Comentario:
Es
difícil comprender el grado de patriotismo que hay que tener para realizar lo
que estos jóvenes monjes, por cierto de 20 y 22 años de edad, hicieron por su
patria. Lo que no queda muy en claro es la efectividad de su demostración. La
represión de la prensa es limitada en el área por parte del gobierno chino y si
la noticia llegó a Occidente fue de segunda mano y con falta de confirmación
oficial. ¿Cuál es la situación del Tibet?
Comencemos
por recordar que el Tibet es una extensa región en el oeste de China, que
podría ser mayor si consideramos que tres provincias chinas adyacentes,
Qinghai, Gansu y Sichuan, contienen una gran cantidad de tibetanos, haciendo
que la zona de influencia étnica del Tibet ocupe al menos el 50% del territorio
occidental de China. El Tibet declaró su independencia en 1913 de China y se
mantuvo en esa situación hasta el 1949. Aunque por supuesto, China no reconoce
durante ese periodo a Tibet como independiente, sino solamente como autónomo.
La
Revolución Comunista ocupó el Tibet en 1950 y la re-incorporó al territorio
chino. Era la época de Mao Zedong como líder chino. Las autoridades tibetanas,
sin poder bélico, se vieron en la necesidad de aceptar la situación aunque
trataron de negociar cierta autonomía, intentando al menos mantener el sistema
político tibetano. Cuando se vio claro que el gobierno chino no pretendía
otorgar concesiones, hubo una rebelión abierta en 1956. Tibet buscó liberarse
de China, pero no lo consiguió y el Dalai Lama, el líder tibetano, tuvo que
emigrar al norte de la India. Cerca de 80,000 tibetanos siguieron al Dalai Lama
al exilio.
China
reprimió la rebelión con fuerza, aunque no hay cifras específicas de las
víctimas. Según el Tibet, miles murieron durante la represión, pero esto lo
niegan las autoridades chinas. China estableció la región del Tibet como una
más de sus provincias y buscó instaurar la revolución cultural que incluía una filosofía
de “no religión.” Esto se contrapuso fuertemente contra la cultura fuertemente
budista del Tibet. Durante esta época se destruyeron muchos monasterios y se
reprimió la práctica del budismo.
En
1980 cambió un poco la situación, ya que China comenzó a tolerar la práctica de
las religiones dentro de su territorio poco a poco (aún hoy en día no existe
una tolerancia perfecta). Los budistas pudieron operar abiertamente, pero aún se
quejaban de la falta de independencia. Y se presentó a los tibetanos una
amenaza más: la inmigración de chinos Han a la región del Tibet. En el 2008
hubo choques entre los chinos Han y los tibetanos que condujo a violencia por
varios días.
El
Dalai Lama desde el exilio ya no está solicitando la independencia del Tibet,
lo asume como mucho pedir, pero al menos reclama mayor autonomía para la
región. Esta petición la hace en varios medios occidentales, en visitas a
diferentes países (hizo una visita a México en el 2011) y cualquier evento al
que logra ser invitado. Normalmente China pone presión para que nadie le
otorgue jerarquía de Jefe de Estado y en general da resultado, porque nadie desea
estar en pleito con los chinos y su enorme poderío comercial. Las declaraciones
del Dalai Lama bajo esas condiciones, pasan bastante desapercibidas, haciendo
mella quizás en solo una élite intelectual.
Así
que más o menos desde el 2011, los tibetanos han utilizado otros medios para
llamar la atención: las autoinmolaciones. Desde esa fecha se calcula que más de
100 tibetanos, principalmente jóvenes monjes, se han prendido fuego, la mayoría
en forma fatal, buscando protestar contra la falta de libertades religiosas y
por el regreso del Dalai Lama. Las autoridades chinas acusan a este último de
promover las protestas, cosa que él niega.
El
gobierno chino acaba de cambiar liderazgo y para algunos, estas nuevas
protestas van encaminadas a atraer la atención de Xi Jinping, el nuevo
Presidente. Sin embargo, Jinping podrá ser nuevo en el cargo, pero no en la
élite gubernamental. Se antoja difícil que intente dar marcha atrás a la
política china de control rígido de las regiones. Podremos quizás sentir
simpatía por los jóvenes que se sacrificaron, pero lo cierto es que muy
probablemente su muerte sólo sea una estadística más del férreo control
gubernamental chino.
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