jueves, 18 de julio de 2013

Sentencia de Charles Taylor

La Noticia:
Víctimas de la guerra civil y el Gobierno de Sierra Leona celebraron el miércoles la condena a 50 años de cárcel dictada contra el ex Presidente de Liberia Charles Taylor… (reforma.com)

Comentario:
Este es un caso interesante en que la justicia tardó varios años. El juicio, sin contar apelación, duró 5 años y la parte importante, el dictamen de la sentencia, se acaba de dar a conocer. ¿Cómo fue el juicio? ¿Cuál fue la cronología de hechos? ¿Quién es Charles Taylor? Estas son las preguntas que trataremos de responder para entender porque atrajo este juicio la atención mundial.

Básicamente se acusó a Charles Taylor de ayudar a un grupo guerrillero rebelde al gobierno de Sierra Leona en la guerra civil de 1991 a 2002, el Frente Unido Revolucionario (FUR). Parece algo alejado en tiempo en un país pequeño de África, pero descubriremos que el juicio fue especial. Primeramente porque Charles Taylor era presidente de Liberia en aquel entonces y la acusación fue por apoyar a rebeldes en un país vecino, el cual hace frontera con Liberia. Estamos hablando entonces de interferir con los asuntos de otro país, algo que ningún mandatario tiene permitido. Por si no fuera suficiente, el grupo rebelde que fue apoyado, el FUR, cometió atrocidades en contra de la población civil en Sierra Leona.

Se dice que los rebeldes cortaban manos (¡las dos!) a algunas de sus víctimas, a otros les cercenaban las piernas, e incluso abrían a mujeres embarazadas para dilucidar apuestas sobre si el feto era hombre o mujer. En pocas palabras, crímenes en contra de la humanidad. No se puede apoyar a un grupo así, sin importar su filiación política o qué tan importante es derrocar a cierto gobernante. Charles Taylor los apoyó con armas y así colaboró en los terroríficos actos. Ciertamente no los cometió él directamente, pero el jurado decretó que era culpable de once cargos y lo sentenció a cincuenta años de prisión.

Taylor tiene ahora 64 años, así que para todo término práctico, se trata de cadena perpetua. Aun así, la fiscalía sintió que la sentencia fue leve, pues esperaban 80 años. Ciertamente Taylor no abandonará con vida la cárcel, pero el número de años de condena es representativo de la seriedad de las acusaciones. Los jueces dijeron que no dieron más de 50 años porque Taylor no participó personalmente en los hechos, sino sólo los apoyó.

¿Cómo llegó Taylor a la presidencia de Liberia? Taylor nació en 1948 en una familia americano-liberiana. Incluso tuvo la oportunidad de ir a Estados Unidos a estudiar. Regresó a Liberia cuando Samuel Doe efectuó un golpe de estado y tomó el poder en Liberia. Taylor se vio involucrado en el nuevo gobierno al frente de una agencia que tenía acceso al control del presupuesto. Al parecer ahí sintió las tentaciones de la corrupción y fue acusado de malversación de fondos por un monto de hasta un millón de dólares. Él negó los cargos y huyó a los Estados Unidos, pero no pudo esconderse eficazmente y fue capturado y colocado en prisión.

Iba a ser extraditado a Liberia, pero la versión oficial es que escapó de la cárcel cercenando barrotes de su prisión. Existe una versión extraoficial, según la cual, fueron los Estados Unidos, cansados de la incompetencia del presidente liberiano Samuel Doe, quienes liberaron a Taylor a condición de que iniciara una revuelta en su país natal para derrocar a Doe. Esta segunda versión tiene su mérito si consideramos que Taylor reapareció en Liberia al frente de un grupo rebelde en 1989.

Dos años después apareció la rebelión del FUR en Sierra Leona y no podemos sino conjeturar que Taylor se sintió ligado a este movimiento paralelo al suyo en el país vecino. En 1995 se alcanzó la paz en Liberia y Taylor fue electo presidente dos años después en votaciones que parecieron justas. Fue su mejor momento. También fue en este tiempo cuando al parecer apoyó al grupo rebelde de Sierra Leona, la causa de su condena actual.

Como presidente no duró mucho tiempo ya que en el año 2003 hubo un golpe de estado que lo obligó a huir a Nigeria como exiliado político. En el 2006 una nueva presidenta que le dio un toque de tranquilidad a Liberia, buscó extraditar a Taylor, ya con cargos de crímenes contra la humanidad. Taylor intentó un escape al estilo de las películas, persecución de autos incluida, pero fue capturado en la frontera con Camerún y enviado a Liberia. Un año después inició su juicio en La Haya en Holanda debido a que se temía que si el juicio se realizaba en Liberia, hubiera podido incitar a la inestabilidad. Así se convirtió en la primera personalidad de estado en ser juzgada en Holanda desde los crímenes nazi de la Segunda Guerra Mundial.

Con la sentencia de cincuenta años se da por concluido (no parece ser que una apelación vaya a fructificar) uno de los capítulos más vergonzosos del oeste africano. Taylor, que le gustó vivir en el centro de la escena, fallecerá olvidado en una cárcel londinense y sólo podemos esperar que su juicio sea una lección para todas aquellas cabezas de estado que sientan tentación de interferir en los asuntos internos de un país que no es el suyo.


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