viernes, 19 de julio de 2013

Se les Prohíbe a las Mujeres el Acceso a la Presidencia de Irán

La Noticia:
Un cuerpo constitucional en Irán ha decretado que las mujeres no pueden competir en las próximas elecciones presidenciales… (bbc.co.uk)

Comentario:
No son las mujeres quienes se lo están perdiendo, sino es Irán quien está perdiendo la posibilidad de tener acceso a la fuente importante e indiscutible de talento que existe en muchas mujeres. ¿Cómo funcionan las elecciones en Irán? ¿Quién está vetando a las mujeres el acceso a la presidencia? Conozcamos un poco más de este país que en pleno Siglo XXI es capaz de discriminar al género femenino.

Ciertamente en la religión musulmana las mujeres juegan un papel secundario en una sociedad regida por y para los hombres. Pero ha habido antecedentes de mujeres ocupando posiciones de liderazgo en países musulmanes. Benazir Bhutto de Pakistán, fue la primera mujer seleccionada como Primer Ministro de un país musulmán. Si bien ella terminó siendo asesinada cuando buscaba una tercera elección, ella lideraba las preferencias electorales cuando ocurrió su deceso. La gente parecía preferirla por sobre los candidatos varones. Y otros países musulmanes, entre ellos Indonesia, Bangladesh y Turquía, han nombrado a mujeres como sus líderes. Así que ¿por qué las menosprecia Irán?

La respuesta fundamental, es que Irán no se rige políticamente por un sistema de partidos, sino que tiene instituciones que toman decisiones por consenso de unos cuantos. Revisemos a los actores políticos de Irán.

En Irán, un país de aproximadamente 65 millones de personas, votan más de 46 millones. Básicamente los mayores de 18 años, siendo el 50% del electorado menor de 30 años. Los votantes deben elegir entre un pequeño número de candidatos seleccionado por el Consejo Guardián. En principio, cualquier ciudadano iraní puede registrarse para competir por la presidencia. Por ejemplo, para las elecciones del 2005, aproximadamente mil ciudadanos se registraron. Para estas elecciones, van más de 400 personas registradas, entre ellas, hasta antes de la prohibición, estaban 37 mujeres. Bajo su propio criterio, el Consejo Guardián selecciona a 5-6 candidatos quienes serán los únicos que aparecerán en las boletas de elección.

El Consejo Guardián consiste de 12 personas, 6 teólogos nombrados por el Líder Supremo y 6 especialistas en leyes. Cabe recordar que Irán está regido por la Ley Islámica, así que la opinión religiosa tiene un peso importante en la selección de los candidatos. Es este Consejo Guardián quien está descartando de un plumazo a las mujeres de la competencia.

El papel del Líder Supremo en la constitución está basado en las ideas del Ayatolá Jomeini, quien luego de la Revolución Iraní de 1979, estableció la estructura del país, poniendo a la figura del Líder Supremo a la cabeza de la estructura política. Casi como un rey. El Líder Supremo, quien actualmente es el Ayatolá Alí Jamenei, nombra a los jueces del país, a seis miembros del Consejo Guardián, a los comandantes de las fuerzas armadas, a los líderes de la oración de los viernes, así como es la cabeza de la radio y la televisión. Además ratifica el nombramiento del presidente. Si bien no se mete en el gobierno día a día del país, su poder es grande. En principio, por encima de él solo estaría lo que se conoce como la Asamblea de Expertos, un grupo de clérigos que tiene como meta la supervisión y el nombramiento del Líder Supremo. En la práctica, una vez nombrado, el Líder Supremo es todo poderoso.

El Presidente actual es elegido cada cuatro años y no puede servir más de dos términos consecutivos. En este caso, Mahmoud Amadinejad ya fue electo dos veces y no puede presentarse a competir de nuevo. Su papel es asegurar que la constitución sea implementada en el país, aunque en la práctica su poder se ve limitado por los clérigos y el Líder Supremo. Recordemos que el Líder Supremo controla al ejército y es quien toma las decisiones en materias de seguridad, defensa y política exterior.

El Presidente nombra a su gabinete o grupo de ministros, si bien deben ser aprobados por el Parlamento (el equivalente de las Cámaras de Diputados y Senadores). Si bien los miembros del Parlamento son nombrados en votación cada cuatro años, el Consejo Guardián debe aprobarlos primero. Así caemos de nuevo en el poder del Consejo Guardián y del Líder Supremo.

De nombre, Irán es una democracia, pero la estructura de poder, como está constituida actualmente, evita que candidatos con ideas reformistas, o simplemente mujeres, accedan al poder. No va a ser sencillo que en Irán las nuevas generaciones a través de las redes sociales, como ocurrió en otros países musulmanes, se rebelen ante la teocracia existente en el país, pero no se puede dejar de puntualizar que un país que limita a sus mujeres, está haciendo algo mal.


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